¿Qué régimen tributario debo gestionar para mi empresa?

Si recién vas a iniciar tu empresa, ya posees un negocio o quieres formalizar, es bueno que sepas que al momento que vayas a la Sunat a tramitar el RUC te preguntarán en que Régimen Tributario quieres registrarte. Si eres un emprendedor o estás pensando en invertir, lo más lógico antes de ir a la Sunat es buscar la asesoría contable – tributaria de un Contador. Es necesario que tú, como empresario, también estés al tanto de los libros contables, de los beneficios y responsabilidades que vas a adquirir.

Aunque esa tarea generalmente es delegada al contador, te recomendamos que tú también lo sepas, porque de esa manera podrás conocer el sistema tributario y como éste afecta a tu negocio, aprovechar las oportunidades económicas – financieras y no cometer errores en tu tributación.

Algo que te ayudará a conocer el porqué de los regímenes es saber de la existencia del Impuesto a la Renta, pues es allí en donde empieza el tema.

El Impuesto a la Renta (IR) es el pago que realizan los trabajadores independientes, negocios y otros ingresos de personas naturales. Este impuesto grava las rentas que provengan del capital, del trabajo y de la aplicación conjunta de ambos factores.

En primer lugar debemos conocer las categorías del IR que existen en el país.

Estas son cinco son:

1° Categoría: Son los ingresos provenientes de alquileres de bienes muebles o inmuebles, así como las mejoras de los mismos.

2° Categoría: Rentas de otros capitales, patentes y otros.

3° Categoría: Se refiere a los ingresos provenientes de actividades comerciales, servicios y negocios.

4° Categoría: Las rentas que se obtienen por el ejercicio individual de cualquier profesión, oficio o ciencia.

5° Categoría: Ingresos del trabajo dependiente de cada persona.

En el caso de las empresas, las cuales se encuentran en la tercera categoría, pueden acogerse a tres regímenes: Régimen único simplificado (RUS), Régimen especial o Régimen General.

El pago del IR en cada régimen depende del nivel de ingresos y el tamaño de la empresa.

En el RUS, el contribuyente debe hacer un único pago mensual por el IGV y por el IR en las agencias de los bancos autorizados (Banco de la Nación, Interbank, Banco de Crédito, Continental y Scotiabank).

En el Régimen Especial: El contribuyente debe declarar y pagar mensualmente el Impuesto a la Renta (1.5% de su ingreso neto mensual) y el correspondiente IGV.

En el Régimen General: Este régimen corresponde a medianas y grandes empresas. Se declara según las utilidades que has generado en el mes, es decir, si en un mes no obtienes ganancias, ese mes no pagarás IR.

Muchos microempresarios se acogen al régimen especial porque es más sencillo, ya que se aplica un tributo que se grava sobre las ventas netas, en 1.5%, de manera mensual.

Sin embargo, si el empresario no llegara a generar utilidades, o en el peor caso, pérdidas al final del año, bajo el régimen especial, el Estado no le devolvería nada, es decir, se daría una pérdida de impuestos.

Por otro lado, bajo un sistema tributario general, en caso de pérdidas o cero utilidades, el Estado podría dar la posibilidad al empresario de devolver los impuestos, o que los considere como pagos a cuenta del siguiente periodo.

Es mejor que te acostumbres a no dejar que el contador haga toda la gestión, es decir, debes comprender a analizar también los libros contables, el sistema tributario, el “aprender haciendo”, y así tomarás mejores decisiones con el apoyo de tu contador.

Puedes visitar el siguiente link ¿Cómo determino la forma en la que asumiré el pago de mis impuestos?, el cual contiene información relacionada a los requisitos y obligaciones en documentación contables y tributaria de los diferentes regímenes según Sunat y así escoger mejor.

Recuerda que debido al alto índice de mortalidad de pequeños negocios en nuestro país las estadísticas nos dicen que, el 60% desaparece a los dos años, y 20% a los seis meses debido a las cargas tributarias y laborales, las cuales en gran medida responden a la falta de incentivos del estado y a la falta de interés del emprendedor en saber sus responsabilidades que conllevan su régimen tributario elegido y al cual a calificado.

Se recomienda, por eso, incluir todos los ingresos y egresos en los libros contables. Pues si omites los costos de alquiler de local, depreciación de mobiliario, sueldos, o costos de movilidad, etc; vas a inflar tus utilidades y también tu base impositiva, es decir, pagaras más impuestos.

Por ello si recién comienzas un negocio, inicia con el RUS, ya que es muy fácil de entrar y de salir. Si tienes muy pocos gastos te conviene el Régimen Especial. Sin embargo, si optas por el Régimen General tienes la ventaja del escudo fiscal, que significa que si en un mes gastas más, pagarás menos impuestos.

Fuente Internet

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