Las personas con diabetes deben adoptar especiales cuidados durante el invierno debido a que el descenso de las temperaturas altera la sensibilidad de la piel y, si además la glucosa se eleva, se incrementan las probabilidades de sufrir problemas de circulación e infecciones.

Así lo advirtió el especialista en medicina preventiva y salud pública del Ministerio de Salud (Minsa), Jorge Hancco, al señalar que una afección dermatológica puede ocasionar en los diabéticos infecciones en las uñas o ampollas en los dedos, piernas y antebrazos.

Hancco explicó que para las personas con diabetes, más allá de un factor estético, cuidar sus pies es trascendental en sus vidas porque -de no hacerlo- pueden llegar a perderlos en una amputación, siendo lo recomendable revisarlos todos los días, a fin de identificar posibles cortaduras o llagas y acudir al médico si las heridas no sanan con el paso de los días.

El pie diabético es una complicación que se inicia con deformidades del pie como consecuencia de la disminución de la sensibilidad o del riego sanguíneo hacia los mismos, aumentando el riesgo de infecciones, lesiones de difícil cicatrización e incluso desencadena en amputaciones.

En tal sentido, si bien la resequedad de la piel en temporada de frío es natural, ésta suele incrementarse en casos de diabetes debido al daño que sufren los nervios, lo cual ocasiona adormecimiento y sensación de hormigueo en el paciente cuando el frío es intenso, por esta situación de vulnerabilidad, se deben tener especiales cuidados y realizar también el monitoreo de la glucosa con más frecuencia.

También aconsejó lavar y secar los pies para evitar humedad y hongos, usar gotas antimicóticas y no cremas, utilizar calzado adecuado que evite heridas, aplicar lociones hidratantes en los talones, cortar las uñas después del baño, ya que así estarán más blandas y se evitará cortes que generen heridas o infecciones.

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