En seis años de funcionamiento, el servicio de Quemados del Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) San Borja, atendió a 2,500 niños víctimas de quemaduras y secuelas, y realizó 4,500 cirugías, logrando reducir la mortalidad a menos del 10%, ubicando a dicho nosocomio dentro de los estándares internacionales.

El INSN señala que, de esta manera, la Subunidad de Atención Integral al Paciente Quemado destaca como el único centro hospitalario que ha logrado ingresar desde hace tres años al Registro Global de Quemados (RGQ) de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Añadió que esta situación permitirá medir y mejorar la calidad de atención de los pacientes quemados, y asimismo fortalecer las acciones de prevención de quemaduras en la población infantil.

El Registro Global de Quemados ha permitido saber que el 68% de niños entre 1 y 4 años afectados por quemaduras provienen de Ate, San Juan de Lurigancho y Vila El Salvador, en el caso de las regiones, los niños más afectados son de Junín, Huánuco, Ayacucho y Piura.

La jefa de la Subunidad de Quemados, Pilar Huby, explicó que el registro es una herramienta única que contiene información sobre el paciente, además de cómo, quiénes, dónde y qué agente desencadenó la quemadura, con lo cual se trabajará en la línea de la prevención de accidentes por quemaduras en el Perú.

Este trabajo se complementa con la Guía para el Abordaje al Paciente Quemado Agudo, que contiene el protocolo de atención inicial para estabilizar al paciente quemado, en busca de salvarle la vida y trabajar en su recuperación.

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