¿Has conocido o visto el comportamiento de una persona adulta que siga teniendo la mentalidad y/o los comportamientos como un niño? Este tipo de síndrome hace referencia a la novela literaria de James Matews Barrie que todos conocemos de Peter Pan en donde el protagonista estaba caracterizado por tener un enorme rechazo a crecer y sentir el deseo de seguir siendo niño toda su vida.
A pesar de que este síndrome no es considerado como un trastorno o enfermedad mental, muchos psicólogos utilizan este concepto para referirse a las personas adultas que muestran este miedo y ansiedad por asumir las responsabilidades que supone el hecho de ser adulto.Hay que tener claro que los adolescentes no entrarían dentro de este síndrome ya que es perfectamente normal que en esa etapa tengan ciertas preocupaciones por lo que les depara el mundo adulto.
Cuando convivimos con personas que padecen el síndrome de Peter Pan con este tipo de personas solemos tener la sensación de que estamos hablando en realidad con un niño que está encerrado en el cuerpo de un adulto y aunque a muchos les pareciera raro que alguien pudiera actuar de esta manera, este síndrome es común en la sociedad.
Todos las personas en algún momentos de sus vidas has experimentado carencias afectivas e inseguridades haciendo quizá que se no se sientan queridas. La diferencia estriba en cómo han afrontado sus inseguridades y sus déficits afectivos, especialmente, en la infancia y adolescencia, y si no los superaron es allí que se da paso al síndrome de Peter Pan. En muchos de los casos el paciente no se da cuenta.
Causas del síndrome de Peter Pan
Básicamente son las siguientes:
- Casos en donde haya habido una sobreprotección en la infancia por parte de los padres, de manera que los hijos no hayan adquirido las herramientas suficientes para aprender a afrontar su problemas por si solos. Por ejemplo, hijos de padres que todo le resolvían a los hijos, no los dejaban cometer sus propios errores, siempre andaban detrás de ellos para que no les pasara nada malo, etc.
- Hijos de padres que hayan sido bastante permisivos con ellos y que siempre los hayan dejado hacer lo que ellos quisieran, por lo que crecieron con la creencia de que así iba a ser toda la vida.
- Haber carecido del amor, el cariño y el cuidado de los padres durante la infancia. En muchos casos, tiene su origen en carencias afectivas durante la infancia. Al crecer, estas personas siguen sintiéndose desprotegidas e incomprendidas lo que les crea una enorme necesidad de sentirse mimadas, cuidadas y deseadas, como si continuaran siendo niños.
Síntomas del síndrome de Peter Pan
Entre las principales características y síntomas que manifiestan las personas con este tipo de síndrome, destacan las siguientes:
- Incapacidad para hacerse cargo de ellos mismos y de responsabilizarse de sus propias acciones.
- Exteriormente muestran una actitud narcisista e incluso egocéntrica: se centran en recibir y pedir, pero nunca en dar o hacer, despreocupándose completamente por las personas de su entorno.
- Dificultad para comprometerse con algo o con alguien. Esto puede ser en todas las áreas de su vida principalmente en la sentimental y en la laboral.
- Tienden a procrastinar o a postergar las actividades que tienen pendientes por hacer.
Se sienten enojados e incomprendidos por los padres. - Echan la culpa a otro de las acciones que han cometido ellos para no hacerse cargo de nada.
- Son dependientes emocionalmente. No saben cómo eliminar la dependencia emocional.
Tienen la necesidad de estar cerca de los padres ya que creen seguir necesitando de sus cuidados y protección. - Falta de confianza en ellos mismos.
- Generalmente manifiestan tener poco interés por el sexo.
- Actúan normalmente de manera impulsiva.
- Tienen comportamientos de adolescentes.
- Eligen parejas mucho menores que ellos. Por ejemplo, hombres de 40 años que tienen parejas de 20.
- Aunque pueden llegar a mostrar seguridad e incluso arrogancia, esto es sólo una coraza. Detrás de esta cortina de humo, las personas con Síndrome de Peter Pan son inseguras y con baja autoestima.
- Además, tienen un miedo atroz a la soledad. Necesitan una persona para evitar este sentimiento y, al mismo tiempo, aborrecen el compromiso por considerarlo un obstáculo a sus aspiraciones. Toda una paradoja.
- Exigen que sus deseos sean atendidos de inmediato ya que consideran que las personas de su entorno viven por y para satisfacer sus peticiones.
- Y, por último, estas personas presentan una muy baja tolerancia a la frustración. Se quejan constantemente de su situación a la que siempre buscan un culpable externo, pero rara vez se molestan en hacer algo para solucionarla y mucho menos por admitir la parte de responsabilidad que les corresponde.
El síndrome de Peter Pan hace referencia a aquellos adultos que siguen comportándose como niños o adolescentes y que rechazan asumir la responsabilidad de sus actos.
Cómo superar el síndrome de Peter Pan.
Este síndrome a pesar de no ser demasiado grave o al menos no de principio, si la persona no es consciente de lo que le ocurre o no recibe un tratamiento, en ocasiones puede desencadenar que se generen otros tipos de trastornos de mayor gravedad como la depresión y ansiedad.
Las personas con Síndrome de Peter Pan suelen tener problemas personales relacionados con el área social ya que se les dificulta mucho establecer relaciones duraderas ya sea de amistad o de noviazgo, así como también tienen problemas regularmente en sus trabajos debido a su incapacidad de hacerse responsable de sus actos.
Identificar la raíz del problema en cada caso es imprescindible para avanzar. La persona tiene que aprender a manejar situaciones de frustración sin victimismos. Además debe aprender a preocuparse por las necesidades de las personas de su entorno, no solo por las propias.
Para superar el síndrome de Peter Pan hay que ser capaz de asumir compromisos, es decir, de asumir responsabilidades.
Sin embargo, la autosuperación del Síndrome de Peter Pan no siempre es posible. En estos casos la terapia psicológica es la mejor solución. La ayuda profesional de un psicólogo experto permitirá profundizar en el origen del problema dotando a las personas de las herramientas necesarias para tolerar la frustración, para comunicarse y para comprender a las personas de su entorno. Ser Peter Pan es quedarse en la infancia. Ser maduro es avanzar hacia el futuro: crecer para dejar atrás el País de Nunca Jamás.
Si crees que éste es tu caso o el de alguien cercano te invitamos a acudir a un psicólogo para una atención personalizada.
Si deseas leer más artículos parecidos a Síndrome de Peter Pan: aracterísticas, síntomas y tratamiento, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Psicología clínica.
Fuente: Internet
Click aquí: «¿Qué es y cómo afecta la tanatofobia?».
Click aquí para ver el vídeo: «¿Conoces adultos que aún no quieren crecer? ¿Qué es el síndrome de Peter Pan?».








