El Ministerio de Salud (Minsa) alertó que las sopas, zumos u otras propuestas alimenticias que se ofrecen para bajar de peso drásticamente provocan por ejemplo caída de cabello, uñas quebradizas, anemia, manchas en la cara, incluso desmayos.
El nutricionista Antonio Castillo Carrera, del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (Cenan), explicó que las dietas de bajas calorías actúan en desmedro del cuerpo y la salud de las personas, pues le quitan las proteínas, grasa, carbohidratos, vitaminas y minerales que tanto necesitan.
“Intentar bajar violentamente lo que se ganó como kilos en el tiempo es perjudicial. El peso se puede bajar paulatinamente con asesoría de un profesional. Es posible reducir medio kilo diario sin que el cuerpo sienta que es atacado”.
Las frutas y verduras, los alimentos de origen animal como leche, yogurt, queso, huevos, pescado, carne, pollo pueden incluirse en un plan de dieta para bajar de peso. Hasta el consumo de menestras dos veces a la semana, y de forma moderada arroz, fideos y pan pueden ser parte de él.
Si además se bebe de seis a ocho vasos de agua, se evita el azúcar, productos azucarados, pasteles, gaseosas, jugos de caja, grasas, frituras, embutidos se puede lograr el peso ideal tan anhelado, afirma el especialista.
“El cuerpo necesita unas 2,000 a 2,400 calorías diarias, y esas dietas son de 1000 calorías. Para bajar de peso es necesario lograr un nuevo estilo de vida. Se puede bajar lentamente de forma progresiva porque el cuerpo ya no lo reconoce como agresión, y lo que pierde la persona ya no lo recupera”, señaló.









