Si usted padece de constantes dolores musculares y no tiene un diagnóstico claro por parte de su médico de cabecera, puede que padezca una distrofia muscular.
Las distrofias musculares (DM) son una serie de enfermedades que causan un deterioro progresivo del músculo afectando a niños y adultos. Consideradas como una de las enfermedades raras por su baja incidencia en la población, las distrofias musculares son mayormente en males hereditarios y se originan a partir de una deficiencia genética.
Existen alrededor de treinta diferentes tipos de distrofias musculares las cuales varían dependiendo de los músculos que ataquen comprometan. Entre las más importantes se encuentran las enfermedades de Duchenne, Becker y Pompe.
Los síntomas más frecuentes son cansancio, fatiga muscular, debilidad falta de movimiento en las extremidades, cansancio fácil y/o sensación de falta de airefalta de contracciones musculares, dificultad al parpadear y debilidades musculares de todo tipo, lo cual conllevan eventualmente a la pérdida de la toda función motora, limitación funcional y postración .
Lamentablemente, el promedio de demora del diagnóstico es de aproximadamente 7 a 10 años luego de haberse presentado los primeros síntomas. La demora en el diagnóstico permite que el paciente sin tratamiento sufra una de una enfermedad limitante progresiva y algunas veces fatal.
No existe un tratamiento específico para revertir el daño hecho por una distrofia muscular, lo que se busca es brindar los tratamientos adecuados lo más rápido posible una vez hecho el diagnóstico para disminuir la progresión de la enfermedad mejorando la calidad de vidad de los pacientes.
Los especialistas de salud recomiendan realizar un asesoramiento genético para detectar antecedentes familiares de distrofia muscular y prevenir esta dolorosa enfermedad.









