La dependencia emocional ¿Amor o necesidad?

La dependencia emocional es la necesidad afectiva de presencia o contacto de una persona hacia otra para cubrir diferentes áreas de la propia vida, la cual queda condicionada en función de lo que haga o deje de hacer la otra persona.

Como ocurre con otras dependencias, como en la adicción al consumo de sustancias tóxicas, la dependencia emocional opera mediante mecanismos de refuerzo positivo, que acaba generando dependencia psicológica en el sujeto. La dependencia emocional afecta por igual a mujeres y hombres.

Sin embargo, los hombres suelen ocultar este problema pues se sienten menos capaces de reconocer que están “atados emocionalmente” a otra persona. A causa de la vergüenza en expresar el problema, algunos hombres presentan cuadros de dependencia más severos.

Los profesionales de la salud mental informan que las consultas psicológicas más frecuentes que reciben día a día es en su mayoría de personas que tienen un problema en común: la dependencia emocional.

Aunque muchas veces esta situación pueda ser pasajera, es común que el patrón de dependencia emocional en la persona se observe a lo largo de su vida y con las diferentes parejas que tenga.

Es importante señalar que muchas de las personas que son dependientes emocionales buscan parejas con un carácter dominante, con un perfil psicológico que tiende hacia el egoísmo y el narcicismo, posesivas, autoritarias y déspotas.

En algunos casos, el dependiente emocional refiere haber sufrido algún tipo de maltrato físico o psicológico por parte de su pareja, lo cual no resulta extraño teniendo en cuenta el perfil que hemos comentado. La persona dependiente tiende a idealizar a su cónyuge, viviendo en una cierta sumisión hacia él.

La persona que tiene dependencias emocional es capaz de reconocer el maltrato y el menosprecio que sufre a diario, pero no tiene la capacidad para dejar de estar “enganchada” a su pareja.

Señales que indican que padeces dependencia emocional

  • Cuando tu amor propio queda relegado a otra persona. Pide perdón incluso por cosas que no han hecho, con el fin de mostrarse tierno y sumiso ante su pareja; para ganar su aprobación y amor.
  • Cuando las horas de tu día están marcadas por la presencia o ausencia de la otra persona.
  • Cuando tu objetivo diario radica básicamente en recibir el mensaje o llamado de esa persona.
  • Si de todo tu entorno una sola persona se lleva toda tu atención y apego.
  • Si te pones feliz cuando te comunicas con esa persona y si esto no ocurre te sientes triste.
  • Si tus emociones dependen de las acciones de la otra persona.
  • Si sientes que no puedes estar sin ver o estar con cierta persona.
  • Cuando todo tu universo se reduce a esa persona. Gastas mucho dinero en regalos y prestas atenciones y gestos con los que buscar contentar a la otra persona, contenta a la pareja y satisfacerla en todo momento.
  • Si el vínculo con esa persona se torna nocivo, implicando más cosas desagradables que positivas, aléjate. Suéltalo. Aunque te duela. Podrá ser difícil, costoso, pero… ¿cuál es el costo que estás dispuesto a pagar por continuar con esa relación que tanto malestar te genera?

¿Quién sufre o padece de dependencia emocional?

La raíz o causa del problema de la dependencia emocional se encuentra en una pobre autoestima, que conduce al dependiente emocional a desvalorizarse sistemáticamente. Se muestran críticos consigo mismos y con su forma de ser, hasta el punto de sentirse inferiores y culpables, incluso, del menosprecio que puedan recibir por parte de sus parejas sentimentales. La situación se torna aún más insostenible con el paso del tiempo, en que el transcurso de la relación exacerba la relación subordinada del dependiente emocional respecto a su pareja, que ejerce un rol dominante.

De este modo, el menosprecio de la persona dominante hacia el dependiente emocional se incrementa, llevando al extremo su subordinación. También es común observar que este tipo de relaciones acaban rompiéndose en poco tiempo, pero eso no soluciona el problema.

El dependiente intentará volver una y mil veces con su expareja, de la misma manera que el drogadicto se las ingenia para obtener la sustancia y volver a consumir.

En este cuadro, es muy habitual observar que la persona dependiente cree firmemente que su pareja es superior y por tanto merece que todo su entorno reconozca esto y le colme de alabanzas y respetos. Esto puede acarrear un resquebrajamiento de la relación con amigos y familiares, cosa que produce que su dependencia emocional se vea reforzada puesto que solo encontrará el apoyo en la pareja. Como vemos, esta es otra dinámica en que se entra en un círculo vicioso.

La dinámica de volver y siempre volver hacia la pareja dominante, conduce a una situación de círculo vicioso, puesto que el desprecio del dominante aumenta, así como disminuye la autoestima y dignidad de la persona dependiente emocional. La persona que padece este tipo de dependencia emocional necesita permanecer en contacto con su pareja, y si el vínculo se rompe del todo, surge una suerte de síndrome de abstinencia emocional.

Aunque los familiares ven de cerca que el sufrimiento causado por esa relación patológica no cesa, el dependiente suele enfrentarse a ellos y defenderá la situación, llegando a reclamar a su allegados un trato especial hacia la otra persona.

El afectado puede llegar al punto de abandonar sus propias responsabilidades laborales a fin de tener el tiempo necesario para complacer las necesidades del cónyuge, convivinete o pareja. El menoscabo familiar, laboral, social y psicológico del dependiente emocional puede alcanzar límites preocupantes.

La situación pasa a otro nivel cuando el dependiente tiene hijos, pues es frecuente que sus ellos asimilen y sufran un a alteración en su actuar, formando personalidades con conductas y actitudes de menosprecio hacia él. Aprenden a despreciar a alguien que no muestra autoridad ni dignidad. También se suele percibir signos de deterioro de la relación de los hijos hacia el progenitor autoritario, puesto que tiende a ser una persona egoísta y déspota que no expresa demasiado amor ni preocupación por sus hijos.

Fuente: Internet

Click aquí: “Poner límites a tus hijos, decir NO a veces es necesario, pero también hay que saber cómo hacerlo”.
Click aquí para ver el vídeo: “Porque te conviertes en una persona dependiente emocional”.

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