El insomnio es un problema frecuente, dormir poco y mal afecta a todas las áreas vitales del ser humano.
Genera consecuencias a nivel físico (aparición de diferentes enfermedades o agravamiento de las ya existentes, como diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares), a nivel emocional (altera el ánimo, produce depresión y mal humor), a nivel cognitivo (alteración de la concentración, memoria, aprendizaje) y conductual (fatiga, cansancio).
Para conseguir un sueño reparador, antes que iniciar tratamiento farmacológico, debemos mejorar lo que se denomina la “higiene del sueño”, es decir, hábitos que inducen o mejoran la calidad del dormir.
El buen dormir mejora nuestra capacidad funcional, mental, física, emocional y sexual. Mejorar la higiene del sueño, pequeños cambios pueden hacer grandes diferencias.
Cenar alimentos que inducen la síntesis de serotonina y melatonina, dos sustancias químicas que desempeñan una función determinante en el equilibrio del sueño. Lácteos, huevos, avena, plátanos, lechuga, frutos secos. Evitar comida copiosa antes de acostarse.
Algunos consejos son:
• Evitar estimulantes como el café, té, gaseosas, chocolate, tabaco, durante al menos 3 o 4 horas antes de acostarse.
• Se recomienda siestas durante el día de una duración no mayor a 40 minutos, para que no interfiera con el descanso nocturno.
• La actividad física juega un papel muy importante para mejorar la calidad del sueño. Practícarlo durante el día, no se recomienda ejercicio en exceso al menos 2 horas antes de dormir.
• Intentar acostarse a la misma hora todas las noches y despertarse a la misma hora. Tener una rutina antes de acostarse, así su cerebro será consciente que es hora de dormir.
• Desconecte los electrodomésticos del dormitorio (televisor, equipo de música, teléfonos, etc.), no duerma con el celular cargando en la mesa de noche, evite relojes que emitan sonidos o con luz, asimismo, evite alarmas muy sonoras al despertar. Evitar campos electromagnéticos durante el descanso nocturno.
• Usar ropa de cama (sábanas y pijama) de colores claros, holgada y cómoda. Podría aromatizar el ambiente o la almohada con un olor relajante, tipo lavanda.









