Una de las principales causas de pérdida de funcionalidad y autonomía en los adultos mayores son las caídas. Alrededor del 80 % de las caídas se producen dentro del hogar y pueden tener graves consecuencias pero en su gran mayoría se pueden prevenir.
En caso que el adulto mayor sufra una caída es muy importante que sea evaluado para determinar la causa desencadenante de la caída, evitar secuelas, rehabilitar al paciente para que continúe con su vida normal y sobre todo prevenir que vuelva a caerse.
Si el paciente se cae más de tres veces al año entra en el círculo vicioso de las caídas. El miedo a caerse predispone a más caídas (síndrome post caída), se pierde la confianza al caminar, lo que condiciona la inactividad física, sedentarismo y ello aumenta el riesgo a volver a caerse.
Algunos consejos para prevenir las caidas:
– Evitar riesgos innecesarios y obstáculos, planificar el trayecto a caminar.
– Usar calzado cómodo y de suela antideslizante.
– Iluminar bien los ambientes, pasillos y baño, sobre todo de noche. Evitar almacenar objetos en el dormitorio o en áreas de tránsito, tener solo lo que es realmente necesario.
– Evitar barreras arquitectónicas, cables y alfombras sin fijar, etc.
– Colocar barandas o pasamanos en el baño, ducha y pasillos de ser necesario.
– Se recomienda hacer ejercicios de equilibrio y coordinación (thai chi, baile, yoga), incrementar la fuerza y masa muscular (pesas livianas, maquinas).
– Es fundamental una correcta hidratación y alimentación.
– Suplementos de vitamina D.
– Tratar los problemas de visión.
– El uso de dispositivos de apoyo como el bastón puede ser necesarios. Si se lo recomiendan, úselo.
La educación y concientización son fundamentales para crear entornos seguros y con menor riesgo de caídas.









