¿Cómo puedes cuidar tu salud mental?

No es un secreto que cuando te preguntan cómo está tu salud, respondes inmediatamente sobre tu salud física. Sin embargo, no se suele hablar mucho de la salud mental.

Las enfermedades mentales no se refieren necesariamente a los trastornos, sino también a un estadio en el que la persona está extenuada emocionalmente y pidiendo urgentemente un descanso.

Las respuestas frente a las amenazas de vida son mucho más rápidas y violentas, mientras que la respuesta ante el estrés pasa por otro tipo de mecanismos, como la liberación de cortisol. Si te encuentras bajo mucha presión en tu casa o tu trabajo, es mejor que realices una evaluación de tus prioridades.


La Organización Mundial de la Salud ha dicho “No hay salud sin Salud Mental”. Pero al parecer la sociedad aún no ha interiorizado este mensaje.

Por estas razones algunos problemas psicológicos pueden transformarse en algo crónico si no se acude a ayuda profesional.

Es de suma importancia consultar a tiempo y así como nos preocupamos de la salud física cuidando nuestra alimentación o haciendo ejercicios deberíamos primero prevenir que se afecte nuestra salud mental. Si ya hay señales como insomnio, cansancio extremo, consumo de alcohol en exceso o crisis de pánico por nombrar algunas señales, es tiempo de consultar a un especialista que puede ser un psicólogo o psiquiatra. De no hacerlo oportunamente podría hacer aparecer trastornos mentales como depresión, trastornos ansiosos o dependencia a sustancias. “Entre más se demora una persona en consultar se puede afectar su calidad de vida, sus relaciones sociales, su rendimiento laboral y si se desarrolla un trastorno, este puede ser más complejo de tratar o puede cronificarse”.

Dos de los males relacionados con la salud mental son la ansiedad y el estrés. A continuación, veremos un poco más cada uno de ellos. Empezaremos diciendo que la ansiedad es generadora estrés y, a su vez, el estrés es una de las fuentes más comunes de ansiedad.

Ansiedad
Es una respuesta del organismo al percibir una amenaza o peligro. Por ejemplo, si te encuentras atrapado en un ascensor, muy posiblemente empieces a sentir ansiedad. Así, tu organismo te prepara para escapar o luchar ante el problema.

Sin embargo, la ansiedad tiene componentes muy particulares, como la memoria de cada persona, el contexto social y reacción química del organismo.

La ansiedad llevada a un extremo, si la percepción de peligro es muy grande o los problemas son muchísimos, y creemos que nuestra vida está en riesgo, puede originar ataques de pánico.

Estrés
El estrés también es una respuesta fisiológica ante una demanda, normalmente, externa y nuestra capacidad de dar una solución a ella. Si creemos que nuestra capacidad para afrontarla es inferior a este problema, entonces los niveles de estrés irán en aumento para poder hacerle frente.

Por ejemplo, si tienes un trabajo importante que presentar en 2 días y te das cuenta que el tiempo es insuficiente, entonces el cuerpo se activa y pone en marcha un plan para que cumplas tu meta. Si acabas el proyecto, el estrés desaparecerá y volverá a su estado habitual.

Pero, si tu caso es que vives a diario con esta presión, seguramente regreses a casa con dolores de cuello (u otro malestar) y muy tenso. Ello sucede por una reacción natural del cuerpo, pues este pierde la capacidad de discernir entre un escenario que necesita una respuesta rápida (como el ejemplo del proyecto) y una situación peligrosa.

¿Cómo prevenir las enfermedades mentales?

La psicoterapia puede ser una herramienta muy útil a la hora de asumir una actitud proactiva de cara al cuidado de la Salud Mental. Es importante no sólo para tratar trastornos mentales, también puede ser una herramienta de contención o autoconocimiento y eso tendría un rol preventivo. Así como vamos al dentista, o a hacernos chequeos médicos las personas debieran tener el hábito de visitar un psicólogo.

Y es que no hay que tener un problema diagnosticado para empezar a cuidar de la Salud Mental. De hecho, muchos de los problemas que afectan al bienestar emocional de las personas no ocurren de manera repentina ni se “curan” para siempre. Por esto, lo lógico sería que la Salud Mental recibiera la misma atención que la salud física.

Es fundamental que las personas comprendan que cuidar su Salud Mental es igual de importante que atender sus problemas físicos. Ya no hay espacios para estigmatizar el tema sino verlo como algo normal, que nos puede suceder a todos y debemos informarnos y buscar apoyo oportunamente.

¿Qué puedes hacer para cuidar tu salud mental?

  • Activa y ejercita sanamente tu cerebro: Para evitar que tu cerebro se sumerja en los problemas y llegues saludable a la vejez, recomendamos que lo estimules con juegos o actividades que te exijan un nivel alto de concentración y pensamiento crítico. Por ejemplo, jugar ajedrez, resolver rompecabezas, crucigramas, sudokus e, incluso, colorear las mandalas que están muy de moda, son ejemplos de lo que puedes hacer en tu tiempo libre, antes de dormir, para despejar la mente y enfocarte en una sola cosa.
  • Sigue una alimentación saludable: Si quieres que tu estado de ánimo mejore, entonces sugerimos que consumas alimentos ricos en triptófano, que es un aminoácido productor de serotonina, la cual produce relajación, sensación de bienestar y, por ende, felicidad. Puedes encontrarlo en la avena, espinacas, frutos rojos, garbanzos y almendras. Si quieres que tus niveles de estrés se reduzcan, entonces come chocolate negro con mucho cacao, que ayuda a controlar los niveles de cortisol (hormona del estrés), el cual, entre otras cosas, aumenta la presión arterial.
  • Trázate objetivos alcanzables, realistas: Soñar es bueno, pero exagerar no. Siempre es bueno dar el máximo de nosotros para conseguir nuestros objetivos, pero es malo el sobre-esfuerzo para lograrlo. Por eso, recomendamos que traces objetivos que estén a tu alcance y que señales una fecha para cumplirlos. Además, ponerte un objetivo y elaborar un plan de vida alrededor de él, te ayudará a mantener hábitos más saludables, como hacer ejercicio y siempre mantener la motivación en lo que estás haciendo.
  • Crea buenas relaciones: Mantener buenas relaciones interpersonales siempre será positivo para tu salud. Las relaciones tóxicas, con familiares, amigos o tu pareja, no van a darte ningún beneficio y solo causarán más preocupaciones. Es necesario que busques o le des más importancia a los vínculos que tienes con las personas que te dan felicidad, que te suman, que te apoyan. Esta clase de personas son conocidas como “personas medicina” porque pueden ayudarte a sentirte mejor cuando más lo necesitas.
  • Haz del ejercicio físico un hábito: Para que la actividad física tenga un efecto positivo en tu vida, no solo en lo físico sino también en lo emocional, es necesario que lo hagas con regularidad y constancia. Entre 3 y 4 días a la semana es lo recomendado por los especialistas. Como se sabe, el ejercicio es un potente productor de endorfinas y serotonina, que te harán sentir mucho mejor. Además, es capaz de anestesiar los dolores emocionales y desvía nuestra atención de las preocupaciones. Tener una rutina de ejercicios establecida y ponerla en práctica también te dará los siguientes beneficios: sueño placentero, mejor autoestima, deseo de superación, eliminar la ira, estrés y ansiedad.

Ya lo sabes, cuidar tu salud es sencillo, solo es cuestión de interiorizar su importancia y seguir las recomendaciones dadas.

Fuente: Internet

Click aquí: “Beneficios psicológicos derivados del ejercicio físico”.
Click aquí para ver el vídeo: “La salud mental en el Perú – RPP”.

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