A partir de los 60 años el sedentarismo y la mala alimentación se convierten en uno de los mayores factores de riesgo para el desarrollo de enfermedades, es por ello que las personas de la tercera edad deben realizarse chequeos médicos regulares y tener una vida saludable, señala el Ministerio de Salud (Minsa).

Severino Crispín, jefe de Geriatría del hospital Dos de Mayo del Minsa, dijo que en esta etapa de la vida se debe tener una rutina de ejercicios tanto físico como mental, por lo que se recomienda salir a caminar o leer, así como llevar una dieta saludable. “Estas son las principales medidas de prevención para un sano envejecimiento”, explicó Crispín, al tiempo de indicar que otro de los factores fundamentales es que los adultos mayores tomen sus medicamentos.

En el servicio de geriatría se ayuda a mejorar la funcionalidad, que es la capacidad de la persona para realizar su vida cotidiana, si tiene dependencia parcial o requiere atención.

El especialista manifestó que la integración con la familia es muy importante porque son los principales cuidadores de los pacientes y están a cargo de la intervención que se hace para la mejoría de los adultos mayores; sin embargo, esto no ocurre en realidad.

“Vemos muchas familias disfuncionales y es por eso que personas de la tercera edad vienen solas a sus consultas con crisis hipertensiva, incluso muchos dejan de tomar sus medicamentos porque se olvidan y no llevan un control”, precisó.

En ese sentido, detalló que es muy importante tener un control periódico de las diferentes patologías como la hipertensión, diabetes, colesterol o triglicérido alto. También agregó que es necesario tratar de mantenerse activos y ocupados para que puedan utilizar de forma adecuada el tiempo útil que disponen.

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