El afecto es vital para desarrollo emocional de un niño

En la etapa de crecimiento de un niño es importante que éste sienta que tiene unos padres que se preocupan por lo que necesitan, lo que ocurre es que muchas veces ellos se centran tanto en esta parte que descuidan la más emocional. Es cierto que un niño se rodea de objetos materiales como ropa, juguetes, aparatos para su cuidado, etc; pero, un niño también exige muestras de amor tales como un abrazo o una conversación sobre su estado de ánimo.

Existen algunas circunstancias que favorecen el origen de este problema, pues en muchas ocasiones el abandono emocional puede venir por ejemplo por la falta de tiempo de los padres. Los padres, en ocasiones, se ven obligados a trabajar en unos horarios que, irremediablemente, no les permiten atender a su hijo como les gustaría: la imposibilidad de fortificar los vínculos emocionales de una manera habitual lleva a veces a pensar que pueden ser dados por otras vías.

Sin embargo, el afecto es vital para el desarrollo emocional de un niño para que crezca de forma feliz y psicológicamente sano: según algunos especialistas debería recibir la suficiente seguridad y aprobación como para hacerlo sentir dentro de la familia la que pertenece. De lo contrario, el daño emocional que puede crearse en el niño puede ser irreversible.

El afecto es vital para el desarrollo emocional de un niño para que crezca de forma feliz y psicológicamente sano.

¿Cómo podemos dar afecto a los niños correctamente?

A muchos padres les resulta imposible pasar el tiempo que desearían con sus hijos por sus jornadas laborales. A esto hay que sumarle el tiempo que los niños dedican a estar en el colegio y a las tareas escolares. Esta es una dinámica peligrosa porque la relación que el niño tiene con sus padres es fundamental para un desarrollo emocional adecuado y, por tanto, puede marcarle de por vida.

Queremos mediante este pequeño articulo destacar la importancia que tienen las muestras de afecto en los niños, ya que son la base del desarrollo infantil, pues en la medida que un niño recibe afecto crecerá seguro, será un niño feliz y tendrá mayores oportunidades para enfrentarse al mundo que lo rodea.

En los primeros meses y años de nuestros hijos el afecto que necesitan se administra mediante el juego, porque el mejor juguete del niño pequeño es su padre o su madre. El juego es vital para los niños, representa su principal actividad.

Los tres primeros años de vida de tu bebé son cruciales para el desarrollo cerebral de tu bebé, pues en ese período desarrolla cientos de sistemas importantes, especialmente los encargados de gestionar la respuesta emocional al estrés. Y según explica Sue Gerhardt psicoterapeuta británica, dedicada al estudio de bebés, es muy importante que los bebés no se estresen demasiado, pues eso dificulta el desarrollo de las conexiones neuronales del cerebro en formación.

Los bebés se estresan muy fácilmente, sentencia Sue Gerhardt, quien también es autora del libro Amor maternal. La psicoterapeuta explicó en una entrevista hecha por el divulgador científico Edward Punset que el estrés produce cortisol, y su excesiva presencia dificulta el desarrollo de las conexiones neuronales del cerebro los bebés.

De hecho, los diferentes circuitos bioquímicos en el cerebro superior comienzan a desarrollarse durante los tres primeros años de vida de tu bebé, pues no se nace con ellos y su funcionamiento no es automático, sino que se desarrolla mejor o peor, dependiendo de las experiencias, cuidados, contención, afecto que los bebés reciben de las personas adultas significativas.

Por eso, es tan importante que mantengas contacto visual con tu bebé, que le sonreías, que juegues con él, que lo sostengas entre tus brazos, que lo toques que lo masajees, todas estas cosas que producen placer y dan seguridad, ayudan mucho a evitar el estrés, a gestionar el cortisol y por lo tanto permiten el sano desarrollo del cerebro.

Ya de niños, en la edad escolar, el afecto consiste en escuchar al niño, respetar sus opiniones y entender sus intereses. Para todo esto se necesita tiempo, pero recordad que es más importante la calidad que la cantidad.

Es importante mostrar afecto a los niños a través de abrazos, caricias, palabras respetuosas y claras, mirarlo a los ojos, agacharnos a la altura de sus ojos cuando les hablamos, generar momentos agradables y disfrutar con ellos.

A veces existe la creencia errónea de que entregar afecto es hacer y darle todo lo que nuestro hijo quiere, sin embargo el lenguaje que los niños entienden es más concreto, tangible y cercano. Mostrarles afecto consiste en estar pendiente de sus necesidades, darles mucho amor pero siempre marcando los limites.

El afecto influye en el concepto de sí mismo y en la manera de adaptarse a la vida, además produce:

– Paz
– Seguridad interna
– Equilibrio interno
– Capacidad de integración
– Entusiasmo
– Fortalecimiento de la amistad y las relaciones
– Desarrollo de los sentimientos

Estos beneficios puede resultar obvios, pero a veces la rutina diaria, las prisas, las tensiones, el cansancio, etc hacen que no realicemos estas cosas tan sencillas e importantes como son las muestras de afecto y cariño.

Fuente: Internet

Click aquí: “La ausencia de los padres y los conflictos familiares dañan la arquitectura cerebral del niño”.
Click aquí para ver el vídeo : “Importancia del afecto en los niños ¿Como dar afecto sanamente?”.

Comentarios