Vivir en una casa muy cercana a carreteras de gran densidad de tráfico, es un factor de riesgo de morir súbitamente por un ataque cardíaco, especialmente para las mujeres, señala la Asociación Americana del Corazón, estudio que fue publicado en la revista Circulation.
«Los profesionales de la salud deben reconocer que la exposición ambiental es un factor de riesgo subestimado. Vivir cerca de carreteras es un factor de riesgo tan importante como el tabaquismo, la dieta o la obesidad», asegura Jaime E. Hart, investigador del Brigham and Women’s Hospital de Estados Unidos.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los datos de 107,130 mujeres, luego calcularon la distancia entre su vivienda y la vía y finalmente les preguntaron sobre otros factores como el tabaquismo, la actividad física y su dieta.
Los investigadores encontraron que el hecho de vivir a 50 metros de una carretera o vía altamente transitada aumentaba el riesgo de muerte súbita cardiaca en un 38% en comparación con aquellas personas que viven a más de 500 metros.
En un estudio anterior, ya habían detectado un ligero aumento en el riesgo de enfermedad coronaria en las personas que vivían cerca a una carretera; este estudio ha logrado determinar el impacto de la proximidad de una vivienda respecto a una vía con el riesgo de morir por un paro cardíaco.









