Los videojuegos no solo han cambiado la forma en como los niños, jóvenes y adultos pasan su tiempo libre. Estas plataformas de entretenimiento se han convertido también en una herramienta de terapia para fomentar habilidades de atención, concentración, memoria y resolución de conflictos.

Laura Pérez Larco, psicóloga educativa, explica que los videojuegos ayudan a incrementar las capacidades emotivas.

El beneficio no solo es para niños y adolescentes, los adultos, también pueden desarrollar capacidades de síntesis y resolución de conflictos. La accesibilidad y la gratuidad de los videojuegos acercan a los consumidores a esta industria.

Los juegos de rompecabezas para desarrollar la lógica deductiva y los de exploración son los recomendados. Los videojuegos comerciales, bajo supervisión, también fomentan esas habilidades.

La neuropsicóloga Patricia Cortijo resalta que la principal señal de alerta es cuando los niños y adolescentes dejan sus rutinas para dedicarle más horas a los juegos.

El control del tiempo y la verificación de la temática del videojuego son importantes, principalmente con niños y adolescentes.

Pasatiempos que impliquen estar frente a una pantalla no tienen por qué ser considerados como una pérdida de tiempo. Ingrese a ese mundo, escoja un videojuego y póngale PLAY.

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