El Día Nacional de la Papa, tiene como finalidad revalorar el cultivo del tubérculo, su riqueza genética que contribuye a la seguridad alimentaria nacional y mundial, la diversidad cultural y tecnología ancestral que la envuelven, así como estimular su consumo.
El Dr. Eloy López Medina, Biólogo y docente de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT), es actualmente, director del Instituto de Papa y Cultivos Andinos (IPACA) de la UNT, entidad que tiene como objetivo abastecer gradualmente a los agricultores con semillas mejoradas de las principales variedades, especialmente de cultivos andinos, en convenio con instituciones nacionales, internacionales y comunidades altoandinas.
“El Perú es uno de los países más diversos, está entre los 5 países que tiene la mayor diversidad o variedades de plantas en el mundo; y, entre ellos, la papa, que ocupa el cuarto lugar como alimento fundamental de la canasta familiar. Nuestro país es origen y centro de origen de este tubérculo, fundamentalmente, en las zonas del sur del Perú como Junín, Cusco y Puno; en esas regiones encontramos la mayor diversidad de estas variedades”, indicó.
La región La Libertad siembra alrededor de 10 mil hectáreas de papa; es decir, tiene mucho potencial en extensión. “Nuestra universidad busca apoyar a nuestros agricultores que se encuentran implementando el sistema de producción de semilla de papa. La semilla es uno de los insumos más importantes de este cultivo, un buen tratamiento nos asegura el 40% de su producción. Si sembramos semilla de buena calidad y de buenas condiciones fitosanitarias, entonces la producción de papa en los agricultores está asegurada”.
A través de IPACA, Eloy López, viene desarrollando un proyecto con la finalidad de dar valor agregado a este producto. “La papa puede pasar de ser un producto perecedero a un producto permanente; en lugar que los agricultores vendan su papa a bajo precio, podrán procesarlas y tener mayores ganancias. Este proyecto está en camino y estamos haciendo todos los esfuerzos para que se cristalice”, expresó.
Este trabajo se realiza en la estación experimental que tiene el Instituto de Papa y Cultivos Andinos, ubicado en el caserío de Túpac Amaru, distrito de Carabamba, provincia de Julcán. “Las investigaciones son apoyadas por el canon minero, sólo estamos esperando que a partir del próximo año tengamos la parte del procesamiento, pues la parte biotecnológica de producción de semilla de papa lo tenemos avanzado al 90%; es decir, tenemos trabajada las partes del laboratorio, invernadero y trabajo con agricultores en campo”.









