Lo que debes hacer si padeces diabetes

Algunos aspectos del tratamiento para los distintos tipos de diabetes son los mismo pero en otros varían. Lo importante es que todos los días ingieras tus alimentos en un horario establecido, con ello se evitan variaciones en los niveles de azúcar en sangre, ya sean demasiado altos o demasiado bajos. El ejercicio es importante para controlar los rangos de glucosa y quemar el exceso de calorías y grasa, manteniendo así un peso saludable.

En el caso de diabetes la medicación básica es la insulina, que permite que la glucosa ingrese correctamente en las células. El paciente con diabetes tipo 1 debe administrarse diariamente insulina, la cual se administra vía inyección subcutánea. Existen distintos tipos de insulina, las cuales varían en la velocidad en que hacen efecto y su duración, el médico es el encargado de seleccionar cuál es la mejor para cada paciente y las horas en las que debe administrarse.

Para pacientes con diabetes tipo 2 los cuidados son muy similares y prácticamente deben convertirse en hábitos.

En este caso, los medicamentos para mantener controlados los niveles de glucemia se administran vía oral o inyectada; pueden ser de una gran variedad y administrarse solos o combinados, según determine el médico.

Cuando pacientes con diabetes tipo 2, bajan su peso y aumentan su actividad física, manteniendo normales sus niveles de glucemia, pueden requerir de dosis menores de medicamento. Esto debido a que con una dieta saludable y en su peso ideal, el organismo puede controlar por sí solo los niveles de azúcar sanguínea.

En cualquier tipo de diabetes, las visitas regulares al médico son fundamentales para poder mantener vigilancia sobre cualquier complicación relacionada con la enfermedad que pueda surgir. Sin embargo, la persona más importante en el tratamiento eres tú mismo.

Recuerda: Los cuidados para la diabetes son una responsabilidad de por vida.

La diabetes es una enfermedad grave. Seguir tu plan de tratamiento para la diabetes conlleva un compromiso permanente. Sin embargo, tu esfuerzo vale la pena. La atención cuidadosa de la diabetes puede disminuir el riesgo de tener complicaciones graves, incluso mortales.

Recomendaciones para que tengas un rol activo en tu cuidado y disfrutar de un futuro saludable

  • Compromiso personal. El control de tu afección depende de ti. Aprende todo lo que puedas sobre la diabetes. Haz que la alimentación saludable y la actividad física formen parte de tu rutina diaria. Mantén un peso saludable. Controla el nivel de azúcar en sangre y sigue las instrucciones del médico para controlarlo. Toma los medicamentos respetando las indicaciones del médico. Pídele ayuda al equipo de tratamiento de la diabetes cuando la necesites.
  • Deja de fumar o no fumes: Fumar aumenta el riesgo de padecer diabetes de tipo 2 y de sufrir diversas complicaciones relacionadas con la diabetes, incluidas: Disminución del flujo sanguíneo en las piernas y los pies, lo que puede provocar infecciones, úlceras y la posible extirpación de una parte del cuerpo por medio de cirugía (amputación); enfermedades cardíacas; accidente cerebrovascular; enfermedad ocular, que puede causar ceguera; lesión a los nervios; enfermedad renal; muerte prematura,etc.
  • Mantén la presión arterial y el colesterol bajo control: Al igual que la diabetes, la presión arterial alta puede dañar los vasos sanguíneos. El colesterol alto también es preocupante, ya que el daño a menudo es más grave y más rápido si tienes diabetes. Cuando estas afecciones se suman, pueden provocar un ataque cardíaco, un accidente cerebrovascular u otras enfermedades graves y que ponen en riesgo la vida.
  • Consume alimentos saludables de bajo contenido graso y hacer ejercicio en forma regular: Esto puede contribuir en gran medida al control de la presión arterial alta y el colesterol. El médico también te puede recomendar que tomes medicamentos recetados, de ser necesario.
  • Programa exámenes físicos y oculares regulares: Hazte entre dos y cuatro controles de la diabetes por año, además de los exámenes físicos y oculares de rutina. Durante el examen físico, el médico te preguntará por tu alimentación y por tu nivel de actividad física, y te revisará para detectar complicaciones relacionadas con la diabetes, como signos de daño renal, lesiones a los nervios y enfermedades cardíacas, así como otros problemas médicos. El especialista en el cuidado de la vista controlará si hay signos de cataratas, de glaucoma y de daño en la retina.
  • Cumple con el programa de vacunas, estate al día: La diabetes te hace más propenso a contraer ciertas enfermedades. Las vacunas de rutina pueden ayudar a prevenir la influenza, la neumonía (si tienes 65 años o más, es posible que necesites un refuerzo),contra la hepatitis B (recomendado para adultos con diabetes que no se hayan vacunado antes y tengan menos de 60 años),  contra el tétanos al día (por lo general, se aplica cada 10 años).
  • Mantén tus dientes en buen estado: Reduce las probabilidades de contraer infecciones en las encías. Cepíllate los dientes al menos dos veces por día con un dentífrico con flúor, usa hilo dental una vez al día y programa exámenes dentales, por lo menos, dos veces al año. Llama al dentista si tienes sangrado, enrojecimiento o hinchazón en las encías.
  • Cuida tus pies: Debido a los daños que provoca la diabetes en los vasos sanguíneos y en los nervios, las pequeñas llagas y heridas en la piel pueden convertirse en ulceraciones más profundas. Esto afecta especialmente los pies, y para prevenir complicaciones graves (amputaciones) es recomendable observarlos continuamente y ver en qué estado se encuentran , a cualquier situación inusual acude al médico.Pon especial atención en utilizar el tipo correcto de zapatos. Los niveles altos de azúcar en sangre pueden disminuir el flujo sanguíneo y dañar los nervios de los pies. Si no se tratan, las heridas y las ampollas pueden provocar infecciones graves. La diabetes puede causar dolor, hormigueo o pérdida de la sensibilidad en los pies. Sécate los pies con suavidad, especialmente entre los dedos; humecta los pies y los tobillos con una loción o con vaselina; no te coloques aceites ni cremas entre los dedos, ya que la humedad extra puede provocar infecciones; revísate los pies diariamente para ver si tienes callosidades, ampollas, llagas, enrojecimiento o hinchazón; no camines descalzo en interiores ni en exteriores.
  • Toma una aspirina todos los días: Si tienes diabetes u otros factores de riesgo cardiovascular, como tabaquismo o presión arterial alta, el médico puede recomendarte que tomes una aspirina de dosis baja todos los días para ayudar a reducir el riesgo de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Si no tienes factores de riesgo cardiovascular adicionales, es probable que el riesgo de tener un sangrado que provoca el consumo de aspirina sea mayor que los beneficios que puede ofrecer. Pregúntale al médico si el tratamiento diario con aspirina es adecuado para ti, y, si es así, cuál sería la dosis ideal.
  • No consumas bebidas alcohólicas: El alcohol puede provocar un nivel alto o bajo de azúcar en sangre, en especial en las personas que usan insulina.según la cantidad que se beba y si se come al mismo tiempo.
  • Establece límites para controlar el estrés: Por que si estás estresado, es probable que descuides tu rutina de cuidados habituales para la diabetes.  Prioriza tus tareas, aprende técnicas de relajación, duerme mucho y ante todo, mantén una actitud positiva.

De ti depende de que la diabetes no te impida llevar una vida activa y saludable.

Fuente: Internet

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