Es frecuente que en verano a los niños entre los 2 a 10 años les aparezca erupciones en el cuerpo en forma de ronchitas a las cuales se le denomina prurigo infantil o urticaria papular.
Esta es una reacción alérgica de la piel a la picadura de insectos como mosquitos, zancudos, pulgas y hormigas.
El prurigo infantil se caracteriza por brotes frecuentes y recurrentes de ronchas, e incluso ampollas, las cuales generan picazón intensa. Las ronchas se localizan principalmente en las pantorrillas, antebrazos y zona abdominal, y pueden abarcar todo el tronco y extremidades.
Cuando las lesiones del prurigo van desapareciendo dejan una mácula o mancha en la piel, las cuales suele permanecer durante meses después, en el caso de los mosquitos, estos son atraídos por ambientes calurosos y húmedos, el dióxido de carbono, el sudor, estrógenos y algunas comidas.
Por eso, para proteger a los engreídos de la casa de las alergias este verano, Sanitas Perú comparte algunos consejos prácticos:
1- Fumigar y desinfectar los lugares donde permanece el niño.
2- Uso de repelentes de insectos tanto en el dormitorio como en el cuerpo del niño cuando sea necesario.
3- Baño diario del niño y cambio frecuente de la ropa de cama.
4- Uso de antihistamínicos y lociones o cremas antipruriginosas.
5- Evitar el contacto con animales.









