La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha pedido a los gobiernos de los países que impongan un impuesto que eleve el precio final de las bebidas azucaradas en un 20 %. La entidad sanitaria defiende que reduciendo el consumo se podrá frenar una epidemia de obesidad.
Según un informe elaborado por expertos de la OMS, 42 millones de niños menores de 5 años ya se encuentran en sobrepeso. En tanto que el 11 % de los hombres y el 15 % de las mujeres de la población mundial son considerados obesos.
“De los estudios hechos en América Latina, particularmente el aumento del consumo de bebidas azucaradas está relacionado al aumento del sobrepeso y obesidad. El problema viene porque estos alimentos se incorporan a la vida diaria”, indicó Miguel Malo Serrano, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Perú.
El vocero destacó la experiencia de México, que hace poco más de un año incrementó en un 10 % el impuesto a las bebidas azucaradas. “Ha habido una reducción de alrededor de 12 % en el consumo en la población de los sectores más pobres, y se ha aumentado el consumo de agua”.
Frente a la posición de la industria que sostiene que con subir los impuestos no se puede cambiar el comportamiento de la gente, Malo Serrano explicó que se deben aplicar en paralelo otras políticas públicas como las ya existentes en el Plan de Prevención de Obesidad Infantil.
Los organismos sanitarios argumentan que promoviendo el consumo de opciones más sanas se puede prevenir el aumento de enfermedades que van en aumento alarmante como la obesidad y la diabetes.









