Motorola presentó en Argentina otro accesorio de su familia de MotoMods para la línea de teléfonos Moto Z, que convierte el smartphone en una consola portátil. Con la llegada del Moto Z2 Play, Motorola amplió los accesorios disponibles con baterías, nuevos parlantes JBL, cámara 360 y ahora, el inusual gamepad.

Como sucede con la lente fotográfica Hasselblad y el proyector que se presentaron en 2016, los MotoMods ofrecen un valor agregado al uso diario del teléfono, y en caso del nuevo gamepad ese valor es el gaming.

Este accesorio, que tiene un precio aproximado de 173 dólares, se adhiere en la parte trasera del smartphone por un sistema de imanes y no requiere ningún tipo de configuración: el teléfono lo detecta al instante y ya comienza a funcionar, incluida la app Moto Game Explorer para encontrar juegos compatibles si no deseamos usar Google Play directamente.

También es posible consultar sitios como Android Gamepad Games para encontrar títulos compatibles (no todos los juegos admiten el uso de un gamepad).

Así transforma al Moto Z (en cualquier versión) en un dispositivo muy similar a una PlayStation Vita, o bien al formato de la flamante Nintendo Switch; el GamePad brinda controles físicos a los juegos para Android. Un joystick analógico de goma en cada lado, la famosa “cruz” o D-Pad en la izquierda y la botonera de 4 en la derecha.

Como extra, el Motomod incluye una batería propia de 1035 nAh para sumarle a la interna del teléfono. Es compatible no sólo con la generación anterior de Moto Z y el Moto Z2 Play, sino también con el próximo Moto Z de tercera generación, que veremos en 2018.

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