Un estudio de la Universidad de Ginebra (UNIGE) reveló que a los seis meses de edad, los bebés son capaces de reconocer voces y rostros de felicidad.
El equipo de investigación sueco utilizó la tecnología de seguimiento ocular para medir el movimiento de los ojos de los bebés y determinar si el tiempo dedicado a mirar una u otra de las caras variaba de acuerdo con la voz que escuchaban.
El objetivo de los investigadores era saber si los bebés podían o no establecer una conexión emocional entre una voz que expresa felicidad o enojo y la expresión de una cara.
Los resultados del estudio, publicados en la revista especializada Plos One, revelaron que los niños no tenían preferencia por ninguna de las caras si ya habían escuchado una voz neutral o de enojo con anterioridad.
Los bebés pasaron más tiempo mirando la cara de enojo, especialmente su boca, después de escuchar una voz que expresaba felicidad. «En caso de observar claramente una de las dos caras mucho más tiempo, podríamos afirmar que son capaces de detectar una diferencia entre ellas», señaló Amaya Palama, de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la UNIGE.
Esta preferencia visual significa, según los autores, que los bebés de seis meses son capaces de reconocer la felicidad independientemente de estas características físicas, auditivas o visuales









