La quimioterapia suele ser el tratamiento más común contra el cáncer. Investigadores de las universidades españolas de Zaragoza y Pompeu Fabra (Barcelona) han desarrollado un generador de pulsos de alta tensión para destruir tumores sin tener que utilizar la quimioterapia.
Este sistema de electroporación irreversible podrá destruir tumores sólidos de un modo más rápido, menos tóxico e invasivo que la quimioterapia y la radioterapia. Este fenómeno consiste en la muerte de las células al ser estas incapaces de reparar los daños que los campos eléctricos elevados provocan.
La electroporación irreversible presenta importantes beneficios para el paciente frente a otros tratamientos más agresivos, ya que ni es térmico ni utiliza fármacos.
Esta nueva tecnología de aplicación biomédica ha despertado el interés de varias empresas que quieren patentarla, ha sido probado con éxito en estudios «in vivo» y ha demostrado su capacidad para destruir grandes volúmenes de tejido.
Según Oscar Lucía, investigador del Grupo de Electrónica de Potencia y Microelectrónica, comparado con la quimioterapia, este sistema es «más localizado y menos lesivo, porque no implica calentamiento térmico a diferencia de la radioterapia o de la radiofrecuencia» y, por tanto, la recuperación es más rápida y con menos secuelas.









