Un tratamiento mediante un implante robótico «mínimamente invasivo» logra revertir la insuficiencia cardiaca a través de la aplicación de señales eléctricas y técnicas de ultrasonidos, que ya ha sido probada en cerdos, informó la publicación especializada Science Robotics.
El aparato está formado por dos partes, situadas tanto en el exterior como en el interior del corazón, y puede trabajar en el ventrículo dañado independientemente de que sea el izquierdo o el derecho.
Está formado por una manga que «abraza» el órgano y por un «ancla» que rodea el panel interventricular, lo que le permite actuar sobre el fallo sin perturbar la actuación del que funciona correctamente, según los autores, el método de actuación logra tratar complicaciones imposibles para otros implantes similares que incluso pueden llegar a empeorar los síntomas.
La aplicación de señales eléctricas del propio corazón permite que de forma autónoma sincronice su contracción hasta el ritmo natural del órgano para terminar garantizando una correcta entrada de sangre.
Los autores del estudio ya han probado el implante en cerdos y esperan poder aplicar la misma técnica sobre órganos de otras especies.









