Investigadores del Instituto Boyce Thompson y de la Universidad John Hopkins han descubierto que un componente primario de la aspirina anula a una ezima denominada GAPDH la cual tendría un rol determinante en el desencadenamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzhéimer, el Párkinson y la enfermedad de Huntington.
Concretamente, han descubierto que el ácido salicílico anula a la GAPDH (enzima central en el metabolismo de la glucosa que también juega un rol adicional en otras células) impidiéndole que se mueva dentro del núcleo de la célula, donde puede ocasionar la muerte de la célula. Los investigadores creen que derivados de ese compuesto podrían representar una nueva vía para el tratamiento de esas enfermedades.
El profesor Daniel Klessing del Instituto Boyce Thompson, ha estudiado las acciones del ácido salicílico durante muchos años, incialmente en plantas. Así averiguó que el ácido salicínico es una hormona crítica para regular el sistema inmune de la planta.
Para este estudio los investigadores usaron pantallas de alto rendimiento para localizar proteínas del cuerpo que pudieran anular el ácido salicílico. Así, a través del estrés oxidativo (exceso de radicales libres y otros componentes reactivos), la enzima GAPDH es modificada y entra en los núcleos de las neuronas donde incrementa el volumen de proteínas, llevando a las células a la muerte.
Solomon Snyder, coautor de la investigación, afirma que «la enzima GAPDH, pensada para participar en el metabolismo de la glucosa, es ahora conocida por su participación en el señalamiento intracelular. El nuevo estudio establece que el GAPDH es un objetivo para los fármacos relacionados con la aspirina y podría ser relevante para acciones de terapéutica de las fármacos».
Cabe recordar que a principios de este año, el equipo de investigadores indetificó otra parte novedosa del ácido salicílico denominado HMGB1, que causa inflamación y está asociado a enfermedades como la artritis, el lupus, la sepsis, la arteroesclerosis y ciertos tipos de cáncer.
«Un mejor entendimiento de cómo el ácido salicílico y sus derivado regulan las actividades de la GAPDH y el HMGB1 junto al descubrimiento de derivados naturales y sintéticos mucho más poderosos podría abrir la vía al desarrollo de nuevos y mejores tratamientos basados en el ácido salicílico contra una amplia variedad de enfermedades devastadoras«, concluyó Klessing.









