Científicos reportan que han localizado qué células del sistema inmunitario desencadenan las alergias, sugieren que el descubrimiento podría llevar a un análisis de sangre que mejore el tratamiento.
Estas células «representan un enemigo común para cada persona alérgica que ahora podemos evaluar con facilidad», dijo el autor del estudio, Erik Wambre, investigador de inmunología en el Instituto de Investigación Benaroya de Seattle, en Virginia Mason.
Las reacciones alérgicas proceden de una reacción inmunitaria inadecuada a sustancias que normalmente son benignas, como el moho, el polen y los cacahuates.
Según Wambre, se necesitan más «biomarcadores» (señales de enfermedad que pueden mostrarse en las pruebas) para mejorar la detección de las alergias y evaluar el tratamiento.
Por el momento, los médicos confían en los pinchazos en la piel o usan análisis sanguíneos que muestran si el sistema inmunitario reacciona a ciertas sustancias, dijo Wambre. Pero estas pruebas no siempre son precisas.
Ahí es donde entra en juego el análisis sanguíneo que están desarrollando Wambre y sus colaboradores.
Los autores del estudio afirman que han desarrollado un modo de detectar las llamadas células T auxiliares de tipo 2 (TH2) que revelan si una persona tiene una alergia, aunque no especifica a qué sustancias.
«Hasta ahora, no podíamos diferenciar fácilmente las células TH2 que desencadenan las alergias de las que protegen al cuerpo de los parásitos, bacterias o virus», dijo Wambre.
El estudio aparece en la edición del 2 de agosto de la revista Science Translational Medicine.









