Una investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Chile ha descubierto que una molécula de la saliva, la histanina-1, estimula las células que crean los vasos sanguíneos, lo que acelera el proceso de cicatrización.
Vidente Torres, profesor del Instituto de Investigación en Ciencias Dentales de la Facultad de Odontología de la Uch, explicó que se sabe desde hace décadas que la saliva «tiene efectos que harían que la boca sea una buena fuente de cicatrización, pero no se sabía qué moléculas estaban involucradas».
Por este motivo, el equipo investigó cómo se mueven distintos tipos de células en la boca y descubrió que las que están encargadas de crear nuevos vasos sanguíneos, los responsables de transportar la sangre a través del cuerpo humano, lo hacían de manera rápida y eficiente.
La segunda etapa consistió en una prueba en animales, para lo que escogieron embriones de pollos, porque tienen una membrana rica en vasos sanguíneos, prepararon una mezcla de un líquido con histatina-1 y lo aplicaron en gotas en esa membrana.
Las próximas metas de este descubrimiento, sostuvo el profesor, serán «ver cómo producirlo en mayor escala y cómo emplearlo para generar, por ejemplo, implantes dentales o materiales ortopédicos«, bañando los implantes con una solución que tenga la molécula.
Otra aplicación podría ser la creación de cremas o soluciones para aplicar en las heridas en cualquier parte de la piel, pero, para ello, apuntó Torres, «se requiere más investigación y alianzas entre diferentes disciplinas, no tan solo la biología celular y la química, sino además ciertas ramas como la ingeniería».









