Durante mucho tiempo, las flores y plantas solo han servido como un elemento ornamental y medicinal dentro de las casas y centros de trabajo. Sin embargo, poseen más beneficios de los que imaginamos.
El Ingeniero Forestal de la Universidad Agraria La Molina, Jonathan Bedoya, nos ilustra sobre algunos de los principales beneficios que nos otorgan al tenerlas en lugares donde nos encontramos cotidianamente:
1. Muchas flores y plantas se distinguen por su aroma. Así cuando queremos darle un aroma muy agradable a nuestro hogar o trabajo, una manera natural, fácil y segura es utilizando flores.
2- Para las personas que padecen de depresión, las flores significan no sólo una distracción en el lugar donde se encuentran si no que el hecho de cuidar las plantas, regarlas, podarlas y verlas retoñar o florecer es un proceso sumamente terapéutico para ellos.
3. Por medio del proceso de la fotosíntesis, las plantas absorben el dióxido de carbono del ambiente y lo transforman en oxígeno, lo que complementa el proceso respiratorio de los humanos, ya que necesitamos el oxígeno y exhalamos el dióxido de carbono.
Es así como las plantas mejoran la calidad del aire que tenemos en el interior de nuestro hogar y lugar de trabajo.
4. Debido a su capacidad de generar humedad en el ambiente, las plantas pueden ayudar a disminuir la electricidad estática en nuestro hogar, ya que se incrementa en ambientes secos.
5. Las plantas «ahogan los sonidos» sobre todo en lugares cerrados y con suelos duros. La alteración acústica se percibe más cuando la frecuencia del sonido es muy alta.









