Proponerse dejar de beber alcohol podría cambiar su vida en algunos aspectos. ¿Se ha puesto a pensar en los beneficios que tendría si dejara de beber? Estos son algunos:
1. Bajar de peso:
Todos sabemos que el alcohol tiene muchas calorías y que las calorías aumentan los kilos en el cuerpo.
Estudios han señalado que en un día moderado de beber alcohol, solo contando el alcohol consumido, un hombre ingiere 433 calorías extra, lo que equivale a una hamburguesa ‘cuarto de libra’.
Así mismo, y como el alcohol altera los sentidos, una investigación vinculó su ingesta a percibir más los aromas de las comidas y, por lo tanto, abrir más el apetito.
2. Mejora la calidad de sueño:
Son diversos los estudios y los consejos de médicos especializados que a lo largo de los años han dicho y repetido lo mismo: beber alcohol no permite llegar a una fase profunda del sueño, aumenta las probabilidades de que aparezcan ronquidos, y, si bien deprime el sistema nervioso, una vez que es metabolizado aumenta en el cuerpo los niveles de adrenalina.
3. Mejora el tono muscular:
El alcohol puede ser el culpable de que los resultados del gimnasio no se noten. Son incontables los estudios que responsabilizan al alcohol de interferir con el crecimiento muscular, y de hacer más doloroso y lento el proceso de recuperación después de realizar deporte.
4. El aspecto de la piel mejora:
La deshidratación que naturalmente aparece tras beber alcohol se debe a que este, al ser un diurético, hace que aumenten las ganas de ir al baño, pero no permite reabsorber el agua que necesita el cuerpo. Todo este proceso se evidencia en la piel, y cuando se tiene resaca u otra complicación similar, el efecto se multiplica.
5.- Disminuyen las probabilidades de tener cáncer:
Según el Instituto Nacional de Cáncer de EE.UU., beber alcohol ha sido vinculado al aumento de riesgo de padecer varios tipos de cáncer: de boca, de hígado, de mama, de colon y de recto. Y lo obvio, mientras más se bebe comúnmente, más crecen las probabilidades.









