La acción de el ácido clavulánico frente a la betalactamasa

La betalactamasa es conocida como una enzima que produce cierto tipo de bacterias, su objetivo principal es ofrecer resistencia a los antibióticos más comunes, como por ejemplo la penicilina, monobactámicos, entre otros.

Los antibióticos en su estructura cuentan con un anillo betalactámico el cual está compuesto molecularmente por cuatro átomos; es ahí donde la betalactamasa ejerce su acción y rompe la estructura de dichos antibióticos, eliminando las propiedades antimicrobianas que estos poseen.

El ácido clavulánico o DCI es un componente químico que en su mayoría es combinado con antibióticos para optimizar la resistencia a la exposición bacteriana producida por las sustancias betalactamasa.

El ácido clavulánico es generado de forma biosintética, a base de aminoácido arginina y del monosacárido gliceraldehído-3-fosfato.

El acido clavulánico en los antibióticos, tiene un uso orientado a la medicina gracias a su efecto y acción en contra de infecciones producidas por cierto tipo de bacterias.

¿Cómo actúa el ácido clavulánico?

Funciona como un inhibidor de la bacteria betalactamasa, el ácido clavulánico tiene la particularidad de que logra establecer contacto con la zona activa de un residuo de serina de la bacteria. De esta forma la molécula del àcido es reestructurada para que pueda ser atacada por otro aminoácido que sea aplicado en la zona activa.

El beneficio principal de éste efecto es que permite a los antibióticos comerciales generar la actividad antimicrobiana contra aquellas bacterias que generalmente son secretantes de lactamasa.

Uno de los medicamentos más recomendado para las infecciones, ya sean de la piel, orina, pulmonar o auditivas, es la amoxicilina con ácido clavulánico. Dicha combinación genera, por parte de la amoxicilina el detenimiento del desarrollo de bacterias en el organismo, mientras que el ácido simultáneamente evita que las bacterias ataquen al medicamento que contiene penicilina.

Otros usos del ácido clavulánico, aunque no resulte el más común, es el tratamiento para enfermedades de transmisión sexual, sin embargo sólo debe consumirse en caso de que el médico especialista así lo indique.

Al igual que cualquier componente químico, el ácido clavulánico debe ser utilizado en las proporciones adecuadas para resultar eficaz sin poner en riesgo la salud de las personas que consumen éste tipo de medicamento, aunque brinda grandes beneficios, el consumo de productos que contienen éste compuesto debe ser moderado y siempre supervisado.

Muchas veces, el ácido clavulánico tambien es utilizado como complemento de la penicilina, ya que ésta resulta inútil contra tales bacterias.

De tal manera, esta sustancia mejora el tratamiento, al permitir la eliminación de los virus inmunes al antibiótico solo.

En ocasiones, se receta amoxicilina con ácido clavulánico a quienes padecen infecciones urinarias, pulmonares, etc., causadas por estas bacterias.

El antibiótico en sí mismo ayuda a impedir el crecimiento de las bacterias que producen la infección en el organismo.

Mientras, el ácido clavulánico inhibe la betalactamasa, evitando que los gérmenes frenen la acción del medicamento con penicilina.

¿Los niños pueden consumir medicamentos con ácido clavulánico?

El uso de antibióticos para tratamiento de enfermedades infantiles, requiere de un uso riguroso y supervisado por el médico, este tipo de medicamentos no se debe administrar de forma aireada.

En el caso de los niños, el especialista debe indicar de forma explícita el medicamento exacto a suministrar; así mismo se debe administrar el medicamento a través de un dosificador o indicador de dosis.

Si el niño es menor de 5 años o presenta un peso inferior a los 40 kg, normalmente la dosis se establece en base al peso que presente. Regularmente la dosis en niños es dividida en 3 partes y los miligramos por kilogramo suelen ser de 20mg/5mg hasta 60mg/15mg.

Efectos que se pueden presentar al consumir antibióticos con ácido clavulánico

Si se presentan síntomas adversos al medicamento, se debe suspender su uso inmediatamente y consultar a un especialista. Entre los efectos secundarios más comunes se encuentran:

  • Alergias y sarpullidos en la piel con comezón.
  • Malestar estomacal relacionado a diarrea o vómito.
  • Dificultad respiratoria o incluso para tragar.
  • Irritación en la zona intima.
  • Coloración amarillenta en la piel o en los ojos.
  • El consumo excesivo del medicamento o exceder la dosis recomendada puede también generar efectos secundarios como: hiperactividad, cansancio, sueño constante, sarpullido, diarrea o vomito.

Por último, se deben seguir las indicaciones proporcionadas por el médico especialista para que el medicamento tenga el efecto deseado.

Si se presenta algún efecto adverso o el medicamento no ha resultado efectivo, es aconsejable consultar al médico nuevamente.

Fuente: Internet

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