Una vez expedido el Decreto de Fundación de la Universidad en 1824, ésta no pudo instalarse; su retraso obedeció a la convulsa situación política que atravesaba el país; sin embargo, el más altivo republicano, Dr. Sánchez Carrión, dirigió varias comunicaciones a las autoridades civiles y eclesiásticas de Trujillo.

Con fecha 31 de mayo de 1824, desde Caraz, “El Solitario de Sayán” remitió oficio al Dr. Carlos de Pedemonte, por entonces Arcediano Gobernador Eclesiástico del Obispado de Trujillo, “indicándole que presente el documento al Prefecto del Departamento, para su publicación a fin de que se lleven cuanto antes por U.S. los fines consiguientes” (Hector Centurión Vallejo – “Historia de la Universidad Nacional de Trujillo”).

El Obispo Pedemonte, con fecha 23 de Julio de 1831, remitió el decreto original de fundación al Sr. Prefecto del Departamento Coronel D. José Gabriel Pérez, quien lo publicó en la “Gaceta de Gobierno, y lo hizo conocer” a la Honorable Municipalidad y a la Contaduría Mayor y Administración de Tesoro de Trujillo.

Existen otras comunicaciones de Sánchez Carrión, en las cuales, con pasión y vehemencia expresa sus sentimientos y deseos por la pronta instalación de la Universidad; se empeñaba en hacer justicia a nuestra ciudad, la que durante la estadía de Bolívar se convirtió en arsenal inagotable, en cuartel general, en emporio de riqueza y de recursos, así como subvencionadora de soldados decididos a luchar por el triunfo de la campaña final de La Libertad. La Universidad fue el más preciado galardón al esfuerzo desplegado por los habitantes de Trujillo y del Norte del Perú en el momento supremo de la epopeya de la Independencia.

El 12 de octubre de 1831, se instaló solemnemente la Universidad Nacional de Trujillo, en la Capilla interior del Colegio Seminario de San Carlos y San Marcelo que le sirvió de Cuartel General hasta el año 1834, en que pasó a ocupar su local actual. La ceremonia fue presidida por el Prefecto Coronel Don Pablo Diéguez de Florencia, la que se vió realzada con la asistencia de los representantes más connotados de las corporaciones Civiles, Militares, Eclesiásticas, teniendo como escenario la Capilla interior del Colegio Seminario de San Carlos y San Marcelo.

En la misma ceremonia la autoridad política, tomó juramento al Vice-rector doctor Don Pedro José de Soto y Velarde, quien asumió las funciones directorales por ausencia del Rector Titular, Dr. Tomás Diéguez de Florencia, quien se desempeñaba en Lima la dignidad de Arcediano y las funciones políticas de Senador de la República. El Vice-Rector tomó juramento, a su vez, a “todos los individuos” integrantes de la Institución, entre los que figuraban destacadas personalidades eclesiásticas y civiles, entre otros: el Dr. Norberto de la Vega, Primer Conciliario Menor de nuestra Iglesia Catedral; Dr. Pedro José del Castillo, Canciller; Dr. Pedro Montero de la Torre, cura del Sagrario y Segundo Conciliar Menor don Juan Antonio de Bracamonte, Tesorero; don Pedro Marquina y Saldaña Vedel Mayor; don José Gómez, Vedel Menor y el Presbítero don José Mercedes Vigo, Secretario.

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