Generar cambios en la educación a través de la inteligencia emocional y mejorar la calidad del aprendizaje significativo en todos los niveles fue el objetivo del I Congreso Internacional de Educación 2018 denominado “Por una educación con trascendencia social”, actividad organizada por el equipo de trabajo de la Escuela de Posgrado de la Universidad César Vallejo y liderada por la Dra. Mabel Otiniano León.
El evento académico reunió a destacados especialistas y expositores internacionales, como: Yanina Lema Martinez, Coordinadora de Consulta y Sistematización del Proyecto Educativo Nacional 2036 – Lima, Alberto Grados Mittenn, especialista en innovación y aprendizaje, Rafael Moya Rondo, gerente regional de educación de La Libertad, Dulio Oseda Gagó, Doctor en Ciencias de la Educación y Luis Hermo Mazzochi, de nacionalidad paraguaya y experto en inteligencia emocional.
Hermo Mazzochi, quien disertó el tema “Neuroemociones en el aula”, indicó que la aplicación de esta técnica en Latinoamérica aún es lenta, esto debido a la falta de interés de los gobiernos de turno.
“No existe aprendizaje sin emoción ni motivación. Hoy en día, las reacciones que experimentan los niños y adolescentes son condiciones claves para lograr el aprendizaje significativo. En este sentido, es necesario que los docentes incorporen herramientas o recursos para generar motivación y producir cambios cognitivos estables y duraderos”, expresó, el también representante de la Academia Europea de Neurociencia, Economía y Humanidades (AENEH), Luis Hermo.
Para los especialistas reunidos en esta gran jornada de debate y mejora de la calidad educativa, los docentes deben y deberían cambiar la forma tradicional de impartir clases.
“Los escolares considerados revoltosos e indisciplinados son líderes ocultos, son personas que pueden generar cambios en el aula. Está en manos de los docentes generar y hacer que ese chico calificado como difícil y complicado aporte y trabaje con sus compañeros alineados a la clase”, agregó el especialista paraguayo.









