Rusia celebró este miércoles el 73 aniversario de la victoria de la Unión Soviética contra la Alemania nazi con un desfile militar en la Plaza Roja de Moscú presidido por el presidente Vladimir Putin.
«Nuestro pueblo luchó hasta la muerte. Ningún país sufrió una tal invasión», dijo Putin antes de abrir el desfile, durante el cual Rusia exhibió sus más flamantes blindados y aviones.
Luego del discurso, Putin se inclinó ante la tumba del soldado desconocido en compañía del presidente serbio Aleksander Vucic y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu.
Ante los veteranos de la Segunda Guerra Mundial, Putin dijo que el 9 de mayo seguirá siendo festivo y «un día sagrado para cada familia». La Segunda Guerra Mundial dejó casi 27 millones de muertos en la Unión Soviética, la victoria de 1945 se ha convertido en un mito fundador del patriotismo y de la grandeza rusos.
En el discurso, Putin denunció a los que quieren «reescribir la historia» y minimizar el papel de la Unión Soviética en la victoria contra los nazis. «Hay quienes intentan borrar las hazañas de nuestro pueblo para salvar a Europa del esclavismo, de la desaparición, de los horrores del Holocausto», dijo Putin. En Rusia viven aún 1,6 millones de veteranos de la Segunda Guerra Mundial, según el ministerio ruso de Trabajo.
En total más de 13.000 soldados junto a 75 aviones y 84 blindados participaron en el desfile de la Plaza Roja, según el ministerio de Defensa.









