El artista plástico Fernando de Szyszlo, fallecido a los 92 años de edad, fue una de las figuras más relevantes de la cultura y el arte contemporáneo en el Perú, con toda una vida dedicada a la pintura, a la escultura y al arte de vanguardia.

Su primera exposición tuvo lugar en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano en 1947, un año antes de su viaje a París por motivos de estudio, donde conoció a los escritores Octavio Paz y André Breton, frecuentando con otros escritores el famoso Café de Flore.

Para 1974, año en que se casó con la poetisa peruana Blanca Varela, se calculaba que tenía más de 1,500 obras y en la década de los ochenta fue condecorado con la Orden de las Artes y Letras en el Grado de Caballero por la República Francesa (1981).

Incluso, el gobierno chileno le impuso la Orden Bernardo O’Higgins en el Grado de Gran Oficial (1987) y en el 2011 recibió la máxima condecoración peruana representada en la Orden El Sol en el Grado de Gran Cruz, en reconocimiento a su obra plástica y a su contribución al fortalecimiento de la institucionalidad en el país.

En diciembre, Szyszlo publicó sus memorias La vida sin dueño. Este año, el Instituto Cervantes de París le rindió homenaje. Participó en mayo en una distinción que le hizo la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM).

En la actualidad, sus obras pueden apreciarse en el Museo de Arte Moderno de España, el Museo de las Américas en Washington D. C., el Museo de Arte Moderno de México, The Guggenheim Museum en Nueva York, el Museo de Bellas Artes de Caracas, entre otros.

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