El Parque Nacional Huascarán, joya natural del Perú y núcleo de la Reserva de Biósfera, avanza en la implementación de un modelo turístico que prioriza la sostenibilidad, la inclusión y el desarrollo local, informó el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), organismo adscrito al Ministerio del Ambiente.
En una visita de campo a la Comunidad Campesina Unidos Venceremos de Huashao, en el sector Llanganuco, participaron representantes del Sernanp, la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur), el Comité Consultivo Regional de Turismo (Áncash) y agencias con contratos de servicios turísticos. El recorrido permitió constatar cómo la comunidad viene ofreciendo servicios turísticos formales, sostenibles y articulados con la gestión del área natural protegida.
Formalización como eje de desarrollo
El proceso de formalización turística busca ser la puerta de entrada para quienes deseen trabajar de manera responsable dentro del Parque Nacional Huascarán, declarado Sitio de Patrimonio Mundial por su valor excepcional.
“La formalización no solo genera desarrollo económico, sino que garantiza que las comunidades sean protagonistas en la gestión de este patrimonio natural único”, destacó Abdías Villoslada Taipe, jefe del Parque Nacional Huascarán.
La estrategia está diseñada para integrar a los actores locales que apuesten por la sostenibilidad, fortaleciendo un modelo participativo en el que confluyen el Sernanp, autoridades regionales, gremios empresariales y agencias de turismo. El objetivo es dinamizar la economía local y distribuir de manera equitativa los beneficios entre las familias que habitan alrededor de la zona protegida.
Comunidad como ejemplo
Durante la jornada, se resaltó el papel de la Comunidad Campesina Unidos Venceremos de Huashao, que combina la conservación de ecosistemas con la oferta de servicios turísticos de calidad. Sus prácticas sostenibles —que incluyen caminatas guiadas y experiencias culturales— se consolidan como un ejemplo de gestión comunitaria que integra conservación, empleo local y oportunidades económicas.
Este esfuerzo demuestra que el turismo puede convertirse en una herramienta clave para proteger el patrimonio natural y cultural del Huascarán, al mismo tiempo que genera bienestar y mejores condiciones de vida para la población local.









