El Ministerio de Cultura declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a la faena colectiva ritual Yarqa Aspiy (limpia de acequias, en quechua) de Carcosi, del centro poblado de Carcosi, provincia de Angaraes (Huancavelica).

Dicha actividad constituye “una ancestral forma de organización del trabajo comunal, cuyo ordenamiento basado en el principio de dualidad y ritualidad refleja una concepción del mundo que permite mantener una forma eficiente y sostenible del manejo del agua”, señala la Resolución Viceministerial N° Nº 104-2019-VMPCIC-MC, publicada en el diario oficial “El Peruano”.

El Yarqa aspiy de Carcosi se realiza en octubre, el lunes y el martes de una semana escogida por los organizadores, y está precedido por una secuencia de actividades ritualizadas, días antes se realiza el aqakuy o preparación de chicha, por parte de las familias de los mayordomos. Durante el mismo se entonan harawi, canciones lentas que hacen referencia a la limpia de acequias y a los mayordomos responsables de su realización. El día anterior a la faena, día domingo, los mayordomos hacen visitas a autoridades y colaboradores, acompañados por sus respectivas comitivas, entre los cuales están los conjuntos de arpa y violín, y con ellos los conjuntos de danzantes llamados coloquialmente “negritos”.

Los faeneros se dirigen en las primeras horas del día a la bocatoma del río Maray, en el sitio de Mayhuacucho, donde está una compuerta que deja pasar el agua al ser despejada la acequia. La faena se inicia con un akuy u ofrenda a los cerros cercanos, con el reparto de hoja de coca entre los presentes para el chacchado o mishkipada, acompañando su consumo con cigarrillos, distribuidos por la acequia, los faeneros proceden a su limpieza, retirando piedras, lodo y maleza, y a la reparación en los sitios donde se requiera. Después del refrigerio, los conjuntos de música y danza de las dos mayordomías inician el hapinakuy, competencia en forma de contrapunteo.

La faena del día debe terminar en el tramo de la acequia ubicado a la altura de Muruchupata. Terminada esta labor, los participantes van al sitio de Pampahuasi para el mesamastay, almuerzo comunal para el cual se extiende una hilera de mantas, con los faeneros y las autoridades sentadas a ambos lados de la hilera, y sus esposas detrás de éstos. El secretario del centro poblado menor de Carcosi convoca a los presentes, al final del almuerzo, para la elección de las mayordomías para el Yarqa aspiy del año siguiente. En el segundo día de faena se repite en términos generales la misma secuencia, esta vez iniciando en sitio de Pampahuasi, donde se terminó el día anterior.

La danza que acompaña el Yarqa aspiy de Carcosi es uno de los rasgos que le da especial valor a esta variante local de la limpia de acequia, la protagoniza el conjunto conocido como negritos, conformado por seis a ocho bailarines, la mitad de los cuales representa a los razus o peones, y la otra mitad a los llamados caporales. Los bailarines son del pueblo de Carcosi, o de los vecinos Julcamarca y Seclla. Llevan usualmente una máscara de lana blanca, con rasgos sumarios como cejas y bigotes bordados en la prenda, que le cubre la cabeza a modo de pasamontaña, sobre las mangas del saco visten los típicos makitos o “manguitos” de lana, bien conocidos en el traje tradicional de Huancavelica.

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