El 3 de enero de 2018 la Cap. de Corb. Casandra Silva Gurrionero asumió el cargo de comandante de la patrullera marítima BAP Río Cañete, convirtiéndose en la primera oficial femenina peruana en dirigir las operaciones a bordo de una unidad guardacostas.
Para la Cap. de Corb. Silva la evolución de la MGP respecto al ingreso de mujeres ha sido óptimo, nunca sintió que recibía un trato diferente; al contrario, su paso por la Escuela Naval y su experiencia como oficial fueron momentos preciados. “La MGP ha tenido un papel importante al llevar a las mujeres, encaminarlas, hasta ser, como en mi caso, comandante de una unidad”, aseguró.
El BAP Río Cañete cuenta con 30 tripulantes, de los cuales solo dos son mujeres. A la comandante la acompaña la Teniente Segundo de la MGP Norma Maldonado, encargada del Departamento de Logística, quien reconoce la importancia de tener a una mujer como líder.
Con puerto de amarre en la Base Naval del Callao, el buque cubre una aérea de operaciones que comprende las aguas y las costas desde Punta Toma-Calla en la región norteña de Lima, hasta Punta Lobería, en la provincia de Cañete por el sur. Su jurisdicción también incluye los ríos navegables en los departamentos de Lima, Pasco y Junín.
“Brindamos la seguridad de la vida humana en el mar, protección del medio ambiente, la represión de actividades ilícitas, como el contrabando, la trata de personas, el tráfico de armas, de combustible”, explicó la Cap. de Corb. Silva. “Hacemos intervenciones a las unidades pesqueras, ver si cuentan con los documentos en regla, si cumplen con lo establecido por la autoridad marítima, y también hacemos operativos con el Ministerio de la Producción, que fiscaliza y regula las actividades junto con nosotros”.
En menos de dos meses de comando la Cap. de Corb. Silva demostró sus competencias a través de varias intervenciones exitosas.









