Desde tiempos pre hispánicos Huanchaco fue el point veranero para los pobladores del valle del chimor, ya sea para pescar, tomar sol, tomarse una chichita de jora o para escenificación de rituales mágico religiosos.
Información general
En la margen derecha parte baja del valle de Moche, se encuentra ubicado el balneario de Huanchaco a 12 Km. al noroeste de la ciudad de Trujillo y a tan sólo 5 minutos en automóvil de la que fue capital del imperio Chimú, la ciudadela de Chan Chan.
Las doradas arenas de la playa de Huanchaco se encuentran protegidas por una terraza marina elevada a varios metros sobre el nivel del mar y que la circunda en toda su longitud como un cinturón de protección, esas elevaciones crean un microclima subtropical que permiten el gozo de sus aguas marinas todo el año.
La plataforma marina desciende muy suavemente en la bahía, de allí que sus olas sean largas, de escasa bravura y sus playas tranquilas; es por eso que Huanchaco se presenta como una invitación para los corredores de tabla, en Huanchaco todo el año hay surfistas y con ellos van cabalgando sobre las crestas de las olas los milenarios caballitos de totora, embarcaciones artesanales usadas desde la época preincaica por los pescadores lugareños.
Los orígenes de Huanchaco se remontan a las antiguas culturas preincaicas; con la evolución cultural del pueblo Mochica y luego el Chimú, esta bahía cobra gran importancia, no sólo por su conexión estratégica, vía el mar, con los grandes centros poblados (caso de Chan Chan) sino por su ubicación geográfica que le dió categoría divina y de fuente de aprovisionamiento de productos del mar; Así surge como caleta de pescadores puesta bajo la protección de una deidad marina especial. La conquista incaica que clausuró Chan Chan, la capital Chimú, hacia 1482 también significó la caida de su vecina Huanchaco; más tarde con la presencia española y por disposición real, los Virreyes desembarcaban en Huanchaco para trasladarse a Trujillo, entonces se convirtió de milenaria caleta nativa en puerto de los Virreyes y los Nobles.
La fortuita fundación hispana de Huanchaco debió ocurrir entre diciembre de 1534 y enero de 1535 y consistió en la presencia y aposentamiento de hispanos en el lugar, entre los personajes que fueron sus vecinos fundadores más notables estaban Fray Alonso de Escarcena, apóstol franciscano, y el Encomendero Juan de Barbarán; en lo alto del terraplén que domina la bahía, se alzaba una piramide de adobe con cimientos de canto rodado, era la Huaca del Pez Dorado o Huaca Taska, la cual era un templo nativo, sobre ella Fray Alonso de Escarcena construyo una ermita, que dedicó al culto de la Virgen María, esa fue la primera edificación española del lugar.
Pero Huanchaco no es sólo pasado, también cuenta con una moderna infraestructura hotelera, restaurantes típicos y centros recreativos nocturnos, está adornado por un hermoso malecón con verdes y floridas placitas de acogedoras bancas, y junto a la arena las amplias sombrillas y una hermosa rotonda que mira al muelle de pescadores. Entre las principales Festividades que se celebran en Huanchaco en las que los lugareños reciben siempre cálidamente a los visitantes tenemos: la Fiesta Patronal Anual en honor a la Virgen del Socorro (del 02 al 06 de Febrero), el Carnaval Huanchaquero (del 16 al 23 de Febrero), el Festival del Mar (en honor a Taykanamo, fundador del Reyno Chimú, del 14 al 17 de Mayo), la Fiesta de San Pedro y San Pablo (el 29 de Junio) y cada 5 años, del 23 de Noviembre al 24 de Diciembre, se celebra «El Huanchaquito» que es la peregrinación en homenaje a la Virgen del Socorro, en la que su imágen es llevada de Huanchaco a Trujillo.
El balneario de Huanchaco es un lugar muy acogedor lleno de atractivos y dispuesto siempre a recibir a los visitantes en cualquier época del año, entre los principales atractivos huanchaqueros podemos citar los siguientes:
La Iglesia de Huanchaco
Iglesia de HuanchacoConstruida en una elevación cercana al pueblo y desde su solitaria torre se domina todo Huanchaco, este lugar albergó siempre a las divinidades, durante el Imperio Chimú hubo allí una huaca o templo ceremonial llamada Huaca del Pez Dorado o Huaca Taska, dedicada a los dioses de entonces; sobre esas estructuras se levanto una ermita y luego la actual Iglesia de indios, templo católico que inicialmente estuvo orientado a la catequización de los antiguos pobladores indígenas, aquí descansan desde hace ya casi tres siglos, los restos intactos e incorruptibles del sacerdote Deán de la Catedral de Trujillo y Capellán de la Iglesia de Huanchaco, Antonio de Saavedra i Leiba, quien en vida realizaba peregrinaciones de penitencia desde Trujillo a Huanchaco en honor a la Virgen del Socorro (que también se encuentra en esta iglesia) y que instituyo en su homenaje la peregrinación llamada «El Huanchaquito».
Los Caballitos de Totora
Caballito de TotoraSobre la dorada arena de la bahía se agrupan, alineados como hace siglos y con sus puntas levantadas al cielo, los caballitos de totora, frágiles pero insumergibles embarcaciones que usan los pescadores huanchaqueros en sus labores diarias; los pescadores extraen la «totora»(especie de caña) cuando alcanza su máxima longitud y la dejan secar en la arena hasta que alcance su típico color dorado para luego diestramente atar las cañas y darle su peculiar forma, como hace siglos lo hicieron sus antepasados. Los caballitos miden de 3 á 4 metros de largo, tienen forma alargada y su proa se levanta como un esquife vikingo, en la popa achatada tiene una concavidad destinada las redes y el producto de la pesca, cuando el pescador introduce su caballito en el mar lo lleva al hombro, luego al lanzarlo sobre las olas salta sobre él y se coloca de rodillas impulsándose rítmicamente de izquierda a derecha con un sólo remo, hecho de una caña partida para darle forma de pala y así impulsarse a gran velocidad para adentrarse en el mar y realizar su diaria labor.
El Festival del Mar
Muelle de HuanchacoSiempre presente en la milenaria mitología del pueblo Chimú está Taykanamo, su legendario fundador, dicen las antiguas crónicas que llegó por el mar, aunque no se sabe de donde, con un séquito de vasallos y dio a entender que un gran señor le había enviado a gobernar esta tierra, desde la otra parte del mar; se aposentó en el valle de moche dando origen a una cultura y una historia que es aquella que heredaron los antiguos pobladores de estas costas. En recuerdo a este mítico personaje se celebra cada año el Festival del Mar, pues allí estuvo su origen, es en su honor que se siegan los totorales y en un gran patacho o balsa de totoras se recrea la llegada del primer gobernante Chimú a estas tierras, además se realizan regatas en caballitos de totora y otras actividades conmemorativas.
Como vemos Huanchaco es una tierra rica en tradiciones y bellezas naturales, que están a la espera de los visitantes del Perú y del mundo.