El coliseo del Luzhniki fue el magno escenario dónde Francia impuso por 4 a 2 ante Croacia, la ley del más fuerte para convertirse por segunda vez en su historia en campeona del mundo, esta vez en Moscú.

Francia lideró un modo que apuesta más por la firmeza defensiva, por el orden, el equilibrio, el aprovechamiento al máximo del balón parado y el vértigo de Kylian Mbappe junto al ‘principito’ Antoine Griezmann.

Croacia no decepcionó, ni mucho menos, jugó sus armas con todo lo que el corazón le dio tras el gran desgaste acumulado, pero un tanto en propia meta y un gol de penalti señalado a través del VAR dinamitaron su moral.

El equipo de Didier Deschamps llegó con ventaja al descanso, favorecido por un gol en propia meta de Mario Mandzukic -el primero de estas características en una final de Copa del Mundo- y por un penal señalado por mano de Ivan Perisic (38′), tras revisar las imágenes del VAR, entre ambos, el propio Perisic había logrado el empate (28′).

Tras el descanso, Paul Pogba (59′) y Kylian Mbappé (65′) sentenciaron la victoria, pese a la resistencia croata, que volvió a creer en el milagro por un grave error del meta Hugo Lloris, al intentar regatear a Mandzukic (69′) que sirvió en bandeja el gol al atacante «valtreni».

Un título que además marca el cierre de un gran torneo que tuvo devuelta a a la Selección Peruana y que nos regaló emociones en sus 64 partidos, ahora queda esperar cuatro años más hasta Qatar 2022.

Comentarios