¿Qué es la fecundación in vitro?

La Fecundación in Vitro (FIV) es la unión del óvulo con el espermatozoide en el laboratorio-in vitro-, con el fin de obtener embriones ya fecundados para transferir al útero materno. La fecundación de los óvulos puede llevarse a cabo mediante técnica de FIV convencional o Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI).

Esta técnica de fertilización asistida, se utiliza cuando han fallado tratamientos previos, como la Inseminación Artificial. Además, es la solución a problemas de esterilidad derivados del factor masculino y el factor tubárico -trompas de Falopio obstruidas-, entre otros.

La historia médica registra el primer nacimiento nacimiento de una fecundación in vitro, en Inglaterra en el año 1978, un hito transcendental, el cual se consiguió tras fecundar en el laboratorio un óvulo que había sido extraído del ovario de una mujer, en un ciclo natural. Esto fue precisamente una de las causas por las que se tardó casi 10 años en tener éxito. En el ciclo natural sólo puede optarse a obtener un óvulo. Este óvulo debe ser maduro, debe ser genéticamente sano para que la fecundación del mismo dé lugar a un embrión sano, que pueda seguir dividiéndose e implantarse en el útero de la mujer.

La introducción de fármacos para estimular la ovulación (estimulación ovárica) y conseguir más óvulos maduros en un solo ciclo supuso un antes y un después en esta técnica. El aumentar el número de óvulos permitió el poder fecundarlos todos, poder tener por tanto más embriones y poder observar la evolución de los mismos en el laboratorio, lo que permitiría la selección de los de mejor calidad para ser los elegidos para implantarse en el útero.

En 1978 nació en Inglaterra la primera niña concebida en el mundo mediante la técnica de fecundación in vitro (FIV). Fueron Steptoe y Edwards los médicos que consiguieron este hito histórico, tras varios años de investigaciones e intentos fallidos. Su nombre es Louise Brown.

Otro hito importante fue la introducción de otros fármacos que, administrados junto con los estimulantes de la ovulación, las gonadotropinas, permitían el evitar la ovulación prematura o extemporánea antes de ser extraídos los óvulos de los ovarios.

El poder disponer de varios embriones hizo que en los primeros tiempos de la técnica se implantasen un elevado número de embriones, hasta 6 ó 7 en algunos países, para aumentar las posibilidades de embarazo. Esto conllevó la aparición de una de las principales complicaciones de la técnica FIV: el embarazo múltiple.

Con la mejora de los medios de cultivo y también en el conocimiento del embrión de buena calidad, se consiguió disminuir el número de embriones a transferir, lo que permitió disminuir las posibilidades de gestación múltiple.

Otro de los grandes hitos fue la introducción de la técnica ICSI, la inyección del espermatozoide en el citoplasma del ovocito. Esto permitió hacer posible la fecundación en parejas cuyo varón presentaba problemas importantes en la producción espermática.

Los otros grandes avances de la técnica han venido de la mano de la técnica de vitrificación, tanto de los embriones sobrantes como de los óvulos, así como del estudio genético del embrión.

¿En qué casos está indicada la fecundación in vitro?

La Fecundación in Vitro con semen de pareja está indicada en:

  • Pacientes en los que han fallado tratamientos previos de baja complejidad, como la Inseminación Artificial.,
  • Mujeres con ausencia o lesión en las trompas de Falopio, necesarias para la fecundación natural o la Inseminación Artificial.
  • Mujeres con endometriosis avanzada, con probable repercusión en las trompas y en su calidad ovocitaria.
  • Mujeres con un número limitado de ovocitos.
  • Parejas que presentan un factor masculino severo.

La Fecundación in Vitro con donación de semen está indicado en casos de:

  • Factor masculino severo, con mala calidad espermática.
  • Fallo previo de fecundación con semen de pareja.
  • Mala calidad embrionaria o repetidos fallos de implantación en los que se sospeche un factor masculino como causa principal.
  • Varones portadores de una enfermedad genética que no pueda ser estudiada en los embriones.
  • Mujeres sin pareja masculina.

(Referencia de imagen: Babygest)

La fecundación in vitro supuso un antes y un después en la medicina de la reproducción. La técnica, desde sus inicios, se ha sofisticado, ha experimentado avances importantes, pero, en esencia, sigue manteniendo los mismos principios.

¿Cómo se efectúa la fecundación in vitro?

A. Estudio y programación del ciclo

Tras un estudio de la mujer o de la pareja, para poder conocer la causa de la esterilidad, se procede a la programación del ciclo.

Se suele realizar, aunque no es preceptivo, un ciclo previo con anticonceptivos orales, con varios objetivos: realizar un frenado de las hormonas hiposfisarias endógenas, que son las que manejan el ciclo ovárico espontáneo de la mujer. Con esto se disminuye la presencia de quistes residuales al inicio del ciclo de tratamiento. Finalmente, el uso de estos fármacos permite distribuir el trabajo en la unidad de reproducción para intentar realizar un número de ciclos uniforme a lo largo de las semanas.

Antes de iniciar el tratamiento propiamente dicho se suele realizar una ecografía para comprobar el recuento de folículos ováricos, la ausencia de quistes, el tamaño y la posición del útero, así como la presencia o no de patología tubárica.

B. Estimulación ovárica

Si el resultado de la ecografía permite iniciar el ciclo, en el 2º o 3º día se inicia el tratamiento de estimulación ovárica, con uno de los diversos preparados de gonadotropinas (responsables de que se inicie la ovulación) que existen en el mercado.

A partir de entonces y una vez elegida la dosis de hormonas que requiere la paciente, cosa que se elige en función de la edad, recuento folicular y experiencia de respuestas en ciclos previos, se monitoriza la estimulación ovárica mediante ecografías cada 2-4 días y en algunas ocasiones con determinaciones de estradiol en sangre.

La estimulación dura entre 7 y 12 días, en función de diversas variables. La media de días de estimulación se sitúa en 9 días. A lo largo de este proceso hay que evitar la ovulación espontánea, cosa que se consigue con el uso de otros fármacos. Existen dos protocolos para conseguirlo, el de agonistas y el de antagonistas. Este último permite un estímulo más corto, menor dosis de gonadotropinas, con resultados similares en la tasa de gestación, por lo que su uso se está imponiendo.

C. Inducción de la ovulación

Una vez conseguido el crecimiento de varios folículos se procede a inducir la ovulación con otro fármaco y 36 horas más tarde de su administración se realiza la punción ovárica transvaginal guiada por ecografía. Se trata de un acto quirúrgico, que suele precisar del uso de anestesia general y el ingreso en la clínica durante unas 3 horas.

En el mismo momento de la extracción de los óvulos, la pareja debe aportar una muestra de semen, o bien disponer de espermatozoides procedentes de un banco de semen, en el caso de patología masculina severa o de mujeres solas.

D. Inseminación y fecundación

Tras la identificación del ovocito dentro del líquido folicular se procede a la preparación del mismo para ser inseminado o microinyectado con un solo espermatozoide en caso de patología masculina.

E. Cultivo y transferencia del embrión

Aproximadamente 20 horas tras la inseminación se procede a la verificación de los signos de fecundación. Posteriormente, durante 2 a 5 días los embriones son cultivados in vitro. Tras esos días se seleccionan los embriones a transferir. En los últimos tiempos está aumentando la frecuencia de casos en los que solo se transfiere un embrión, con el fin de disminuir la incidencia de embarazos múltiples.

Si quedan embriones viables, tras la transferencia embrionaria, se procede a la vitrificación de los mismos, con objeto de conservarlos congelados y utilizarlos posteriormente, en un tiempo indeterminado, con el fin de optar a otro embarazo.

Tras la transferencia embrionaria se aporta un tratamiento hormonal, fundamentalmente con progesterona, para facilitar la implantación.

De 13 a 15 días tras la transferencia suelen realizarse una determinación de hormona hCG en sangre para comprobar si la mujer ha quedado embarazada.

De acuerdo con el International Committee Monitoring Assisted Reproductive Technologies (ICMART), desde hace 40 años, han nacido más de ocho millones de bebés mediante fecundación artificial, y cada año nacen en todo el mundo más de medio millón de bebés mediante ese método.

Resultados de la fecundación in vitro

Los resultados, en cuanto a gestación, son muy variables. De hecho, son tan dispares que oscilan desde un 5 a un 70 % en un intento. Esta amplia variabilidad viene determinada por los distintos condicionantes clínicos, entre los que destaca la edad de la mujer.

La tasa de gestación es de un 1 % en mujeres en torno a los 45 años, y de un 70 % en mujeres en torno a los 25 años. Además de la edad influyen otros factores, pero la edad es el determinante principal.

Indicaciones y contraindicaciones de la fecundación in vitro

Las principales condicionantes para hacer casi inviable la fecundación in vitro son la escasez extrema de reserva de óvulos, que no siempre viene condicionado por la edad de la mujer (en estos casos, está indicada una variante de la técnica, que es la donación de ovocitos), y factores uterinos severos o enfermedades sistémicas graves en las que el embarazo pone en peligro la vida de la mujer. Estos serían los casos en los que estaría indicada la subrogación uterina, lo que suele conocerse como “útero de alquiler”.

Complicaciones de la fecundación in vitro

Las complicaciones de la técnica son fundamentalmente dos: el embarazo múltiple y el síndrome de hiperestimulación ovárica. Se deben poner en marcha todos los recursos y todo el empeño clínico para intentar minimizar y disminuir el índice de estas complicaciones.

Otras complicaciones menos frecuentes, son trastornos psicológicos, hemorragias en la punción ovárica, patología inflamatoria, dolor.

¿Qué adelantos o avances a tenido la fecundación in vitro o artificial?

Ha mejorado los métodos de vitrificación tanto embrionaria como de los ovocitos hace posible, entre otras cosas, la preservación de la fertilidad, tanto en mujeres oncológicas, como mujeres que quieren retrasar su maternidad, conservando sus óvulos.

Los métodos de selección embrionaria se han perfeccionado, mediante la tecnología morfocinética. Esto suele conseguirse con incubadores de embriones que tienen sistemas de grabación continua.

Se ha avanzado en la mejora de la selección embrionaria mediante el estudio del medio de cultivo de los embriones, que son las diversas variantes de lo que se conoce como metabolómica.

Finalmente el diagnóstico genético preimplantacional es cada vez más completo y fiable.

Por estas razones, la fecundación in vitro ha supuesto un avance importante para ayudar a concebir a las parejas/mujeres que tienen dificultades para conseguirlo, dar esperanza y alegría  a miles de hogares del tan añorado sueño de tener hijos.

Fuente: Internet

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