El exentrenador de la selección peruana de voleibol, Man Bok Park, murió a los 83 años tras estar muchos días delicado de estado de salud, según informó la Federación Peruana de Voleibol.

La vida del entrenador surcoreano siempre estuvo ligada al vóley. Incluso cuando estudió farmacia en la Universidad Kyung Hee, de Corea del Sur o cuando sirvió en el ejército de su país como sargento, sin embargo, su participación en el vóley no empezó como entrenador, sino que representó a su universidad como voleibolista en la selección masculina.

Su destacada labor, lo llevó a ser entrenador de la selección femenina de Corea con quienes consiguió la medalla de bronce en el mundial de voley de 1973, disputado en Uruguay. Fue allí donde llamó la atención de los dirigentes peruanos quienes le ofrecieron unirse a la delegación peruana.

Man Bok Park fue contratado por la Federación Peruana de Voleibol en 1974. Primero, fue asistente técnico del entrenador Akira Kato, y ese mismo año tomó la dirección técnica de la Selección femenina de voleibol del Perú, durante el Mundial de México 1974.

Durante su mando consiguió títulos y medallas que nunca antes la selección peruana había logrado y que hasta ahora ha marcado un hito insuperable por varias generaciones de voleibolistas. Siendo su cúspide en la medalla de plata en los Juegos Olímpicos Seúl 1988.

Todas sus dirigidas, tanto las menores como las consagradas, le han tenido un cariño y respeto que incluso se prolongó hasta la actualidad. Míster Park fue un padre para todas ellas, quienes nunca protestaron por las conocidas llamadas de atención, propias de su cultura asiática, lo que ayudó a ser de ese grupo el más exitoso de la historia peruana.

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