La certificación de competencias aporta al desarrollo de las políticas públicas

La certificación de competencias es una herramienta necesaria y pertinente en el contexto actual porque aporta al desarrollo de políticas públicas que permitan la recuperación del empleo, la salud, la economía y el bienestar de la sociedad tras la crisis de la pandemia, coincidieron expertos en el Seminario Nacional de Certificación de Competencias: “Oportunidades y Desafíos en la Nueva Realidad”.

En el conversatorio “Aportes de la Certificación de Competencias en el Actual Contexto”, organizada por el Sistema Nacional de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad Educativa, se dijo que la certificación de competencias no es un fin en sí mismo, sino un medio para cumplir diversos fines como las políticas, los sectores, las empresas, las instituciones educativas o las personas.

La coordinadora de la Red Latinoamericana de Desarrollo de Competencias y Organizaciones Sostenibles, Nina Billorou, explicó que la certificación de competencias permite activar el empleo a través del desarrollo de nuevas competencias, fortalecer el sector salud con foco no solo en lo inmediato, reactivar la economía en sectores clave, y mejorar la calidad, la efectividad y los resultados de las políticas sociales.

También dijo que la certificación es un espacio de diálogo social en el sector productivo o empresarial, articula con la gestión de desempeño por competencias, garantiza la calidad de los procesos de selección, y desarrolla nuevas competencias como el teletrabajo o de seguridad y salud en el trabajo.

Asimismo, la experta uruguaya subrayó que la certificación de competencias beneficia a las personas porque permite mejorar la empleabilidad, pone en valor las competencias, identifica brechas frente a nuevos roles, impulsa nuevas formas de aprendizaje, brinda reconocimiento social y articula su formación permanente con el sistema educativo.

El presidente de la Corte Superior de Justicia Puente Piedra-Ventanilla, Christian Hernández Alarcón, comentó que en esta emergencia sanitaria la certificación de competencias ha demostrado que es realmente útil, valida e imprescindible para garantizar la calidad de la atención de las víctimas de violencia de género. Así lo han comprobado, pues han analizado su labor para mejorar su trabajo en este contexto.

“La justicia es un servicio esencial y debemos brindarla con calidad. Las víctimas de violencia deben ser atendidas por personas que no solo saben del tema, sino que demuestran que saben atender bien y saben aplicar estos conocimientos en su desempeño”, precisó Hernández Alarcón tras resaltar que reconocer públicamente a los que saben hacer bien su trabajo “brinda confianza a la sociedad y respaldo a nuestra labor”.

A su turno, la directora general de Calidad de la Gestión de las Prestaciones Sociales del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, Teresa Trasmonte Abanto, sostuvo que en esta pandemia han comprobado que “el tema social es tarea de todos”, por lo que es pera que la certificación de competencias no solo sea una política pública, sino que también se trabaje de la mano con el sector privado.

Asimismo, resaltó que la certificación de competencias genera confianza del trabajo de las personas que trabajan en los programas sociales del Midis. “Programas como Cuna Más están demostrando que las madres cuidadoras ayudan a que los niños estén mejor preparados para la educación inicial. La certificación se convertirá en un reconocimiento para ello”, aseveró.

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