Américo Mendoza-Mori el peruano promotor en Harvard de la recuperación de lenguas indígenas

El docente peruano formado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la actualidad director del Grupo de Estudios Latinx en la Universidad de Harvard (EE.UU.), Américo Mendoza-Mori, viene desarrollando una cruzada que promueve el conocimiento del idioma quechua y de la cultura andina en general.

Si bien las lenguas indígenas, entre ellas el quechua, han logrado en tiempos recientes un reconocimiento y difusión en países como el Perú, donde un importante sector de la población se expresa a través de ellas, su estudio, desarrollo y supervivencia están supeditados esencialmente a la tradición oral.

Convencido de la necesidad de garantizar la preservación de las lenguas y culturas originarias, a través de un trabajo académico sostenido en el tiempo, el docente peruano formado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y en la actualidad director del Grupo de Estudios Latinx en la Universidad de Harvard (EE.UU.), Américo Mendoza-Mori, viene desarrollando una cruzada que promueve el conocimiento del idioma quechua y de la cultura andina en general.

Ocho millones de hablantes en quechua

El trabajo de Mendoza-Mori en América Latina y con las comunidades latinas en los Estados Unidos lo hizo consciente de lo poco que se hace en un trabajo académico sobre las lenguas originarias, que dependen en gran medida de la tradición oral. Se interesó específicamente en el quechua, el antiguo idioma del Imperio Inca actualmente hablado por aproximadamente 8 millones de personas en los Andes.

El activista peruano y académico interdisciplinario indicó que esta recuperación del lenguaje indígena está ocurriendo no solo en los Andes, sino en las comunidades de la diáspora migrante más amplias en los Estados Unidos.

«Hay movimientos comunitarios de hablantes que no solo están tratando de asegurarse de que el idioma continúe, porque es un idioma en peligro de extinción, sino que también están construyendo todo un movimiento de recuperación cultural», explicó a la revista The Harvard Gazette.

Antes de llegar a Harvard, Mendoza-Mori lanzó el programa de idioma quechua en la Universidad de Pensilvania, con cursos enfocados en el idioma y la cultura andina. También cofundó The Quechua Alliance, una coalición entre la Universidad de California en Berkeley, la Universidad de Illinois y el programa quechua de la Universidad de Pensilvania. La alianza organiza reuniones anuales para promover la cultura quechua y andina en todo los Estados Unidos.

Promoción de los idiomas originarios

En opinión de Mendoza-Mori, es importante que más programas dedicados a los idiomas de los pueblos originarios generen oportunidades adicionales para académicos y estudiantes indígenas, al tiempo que amplían las oportunidades de exposición para otros.

 

Para contribuir con este conocimiento, tiene programado el dictado de un curso de idioma quechua, además de organizar eventos y oportunidades de investigación a través del grupo de trabajo.

«Entendemos que tal vez no todos pueden tomar una clase de quechua o una clase de estudios indígenas, pero de la misma manera que es ‘normal’ tomar una clase sobre otras tradiciones de conocimiento, debería ser lo mismo tomar una clase de estudios indígenas o quechua o navajo», sostuvo.

Indigenidad y Latinidad

En la actualidad, imparte un curso sobre Indigenidad y Latinidad, uno de varios seminarios especializados ofrecidos por el Comité de Etnicidad, Migración y Derechos para desafiar las nociones de latinidad, que se refiere a la identidad cultural compartida de todos los pueblos latinos, independientemente de su raza, idioma o estatus migratorio.

Mendoza-Mori dijo que espera que, al ofrecer un programa de estudios latinos, la Universidad de Harvard pueda participar en conversaciones contemporáneas sobre este tipo de diversidad.

«Hacer que estos programas de estudios indígenas o programas de lenguas indígenas formen parte de la infraestructura académica es una forma de reconocer también que ha habido un legado colonial en la producción de conocimiento. Hay una razón por la cual las personas, incluidos los hablantes de esos idiomas, pueden despreciar o considerar que hablar esos idiomas o practicar en las tradiciones es de alguna manera una actividad menor porque han sido culturalmente devaluados”, reflexionó.

Agregó que «reconocer ese legado colonial, que las instituciones académicas también han sido parte de la producción de estas jerarquías, es una forma de enviar un mensaje de cambiar las cosas».

Mendoza-Mori aseveró que, en su mayor parte, la academia ha tratado a las culturas indígenas como una «cosa del pasado», en lugar de centrarse en cómo las comunidades nativas resisten, prosperan y cómo participan en conversaciones contemporáneas e incluso globales.

“Esas comunidades recientemente han recibido un impulso de las redes sociales y otras tecnologías digitales, disipando el mito de que las lenguas nativas pertenecen a los libros de historia. En la red social TikTok, por ejemplo, los creadores indígenas están compartiendo sus idiomas y culturas con el mundo a través del hashtag #NativeTikTok, que ha atraído miles de millones de visitas”, comentó.

Mendoza-Mori dijo que tanto las instituciones académicas como las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas pueden desempeñar un papel crucial para proporcionar a estos idiomas y costumbres una plataforma.

Como ejemplo, destacó que la ONU declaró 2019 como el Año de las Lenguas Indígenas, y más recientemente hizo del año 2022 el inicio de la década de las lenguas originarias. “Ambas designaciones presentan oportunidades para crear conciencia sobre estas culturas”, enfatizó.

Press Conference: Celebrating the 9th anniversary of the
UN Declaration of the Rights of Indigenous Peoples
Speakers (left to right):
Reaghan Tarbell, documentary film maker and director Américo Mendoza-Mori; Professor at University of Pennsylvania
and founder of Quechua language program
Chandra-Roy Henriksen, Chief of the Secretariat of the UN Permanent Forum on Indigenous Issues

Identidades culturales

Mendoza-Mori no solo está interesado en las lenguas indígenas, sino que también investiga la naturaleza compleja de estas identidades culturales dentro de las comunidades Latinx, así como las desigualdades experimentadas por las personas Latinx en los Estados Unidos.

En ese sentido, considera que tanto las instituciones académicas como las organizaciones internacionales como las Naciones Unidas pueden desempeñar un papel crucial para proporcionar una plataforma a estos idiomas y costumbres de herencia ancestral.

Mestizaje

Consideró que las conversaciones continuas sobre el mestizaje son cruciales para entender la latinidad tanto para las personas que se identifican como latinx como para las que no lo hacen.

Mendoza-Mori señaló a los migrantes centroamericanos de comunidades mayas que son etiquetados como latinos o hispanos a pesar de que no hablan español como un ejemplo de la complejidad de la latinidad. «Específicamente, para la comunidad Latinx, es una oportunidad para expandir las nociones de Latinidad», dijo, aunque esas mismas conversaciones también pueden llevar a algunos a rechazar la Latinidad.

Mendoza-Mori espera que al ofrecer un programa en estudios latinx, Harvard pueda participar en conversaciones contemporáneas en torno a este tipo de diversidad. «Un enfoque para fomentar la diversidad podría percibirse como un servicio», dijo. «Pero otro enfoque para fomentar la diversidad es en realidad una forma de mantenerse al día con las conversaciones y estar al frente de las conversaciones», finalizó.

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