Empresario Trujillano propone reinventar los actos sociales

¿Se imagina que antes de ingresar a un local donde se festeja una boda tenga que pasar antes una prueba rápida para descartar Covid-19? ¿O que la mesa compartida antes por 10 amigos, ahora solo se acondicione para cuatro y que sean del núcleo familiar?

Pues bien, estas y otras propuestas son las que plantean los organizadores y proveedores de eventos sociales para que en un mediano plazo pueda existir la mínima posibilidad de reactivarse su sector paralizado al igual que otros, por la pandemia.

Alan Farro es un empresario trujillano especializado en la planificación de bodas, pero cuyo trabajo también se extiende a aniversarios de empresas, baby shower, cumpleaños y otras actividades sociales que desde hace dos meses han quedado detenidas por el avance del Covid-19.

TODO CLARO
Farro entiende y respeta las decisiones del Gobierno de prohibir la organización y celebración de las actividades sociales, pues la aglomeración de personas es uno de los principales factores que propician los contagios; sin embargo, considera también que en un mediano plazo y de forma progresiva su sector pueda empezar a reactivarse, obviamente, con radicales cambios de por medio.

NADA BIEN
Un gran detalle que no se puede pasar por alto en ese sector es que no hay, por ahora, fecha de reactivación. Es por ello que en Trujillo un gran número de proveedores de eventos sociales se han visto obligados a hacer un giro a su rubro y empezar a desmontar oficinas para implementar un minimarket, cuyos productos se venden de forma virtual. Otros están alquilando equipos electrógenos, y los que tienen más suerte están viviendo de sus ahorros.

“Entendemos que un evento social no es imprescindible, eso es cierto, pero nos hemos visto afectados. No tenemos ingresos económicos, los eventos proyectados para abril, mayo, junio y hasta diciembre están postergados hasta el 2021, otras con fechas por proponer. Los clientes suspendieron sus pagos, no están abonando nada”, agrega.


CADENA
Es importante mencionar que para un evento de gran connotación, por lo general una boda o un aniversario empresarial, se activa toda una cadena de proveedores que puede llegar a 25 pequeñas empresas que se encargarán de todo la logística.

“Ahí están los toldos, música, bocaditos, luces, animadores, decoración, entre otros”, detalló Alan Farro. Los que conforman este sector económico de la sociedad esperan ser escuchados y que pueda implementarse un protocolo de bioseguridad que les permita regresar.

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