El Premio Nobel de Medicina fue atribuido a dos estadounidenses y un británico cuyas investigaciones sobre la adaptación de las células a los niveles variables de oxígeno abren perspectivas en el tratamiento del cáncer y la anemia.

Los investigadores estadounidense William Kaelin y Gregg Semenza y al británico Peter Ratcliffe fueron premiados por sus investigaciones “que revelan los mecanismos moleculares producidos en la adaptación de células al aporte variable de oxígeno” en el cuerpo, subrayó la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska en Estocolmo, que había recibido 633 nominaciones para este año.

“La importancia fundamental del oxígeno es conocida desde hace siglos, pero el proceso de adaptación de las células a las variaciones del nivel de oxígeno ha sido durante largo tiempo un misterio”, explicó la Asamblea.

Estos mecanismos están igualmente implicados en los tumores, cuyo crecimiento depende del aporte en oxígeno a la sangre, en particular en ciertos cánceres de progresión rápida, como el de hígado, que consumen tanta energía que queman todo el oxígeno disponible en torno a ellos.

“Los intensos esfuerzos actualmente en curso en laboratorios universitarios y empresas farmacéuticas están centrados en desarrollar medicamentos capaces de interferir en diferentes fases de una patología, activando o bloqueando el mecanismo de captación de oxígeno” explica el jurado del Nobel.

Los premiados recibirán el 10 de diciembre una medalla de oro, un diploma y un cheque de 9 millones de coronas (unos 830.000 euros, unos 910.00 dólares), que se repartirán. El 10 de diciembre es la fecha aniversario de la muerte del inventor sueco Alfred Nobel, que instituyó estos premios.

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