A través de una votación online en la que participaron nueve países de Latinoamérica, el oso andino –también llamado “oso de anteojos”– recibió la mayor cantidad de votos entre las especies propuestas por WWF Perú, y fue elegido como la especie en estado vulnerable que más atención requiere.

El Tremarctos ornatus es la única especie de oso en Sudamérica. Vive en Venezuela, Colombia, los andes ecuatorianos, la vertiente oriental de los andes en Bolivia, y en tres cordilleras andinas del Perú.

El oso andino se encuentra en estado vulnerable. Su principal amenaza es la pérdida y la fragmentación de su hábitat, además de la caza furtiva. En el Perú, 200 osos andinos son cazados cada año. Según el informe publicado en el 2008 por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, “es probable que las poblaciones del oso andino disminuyan en más del 30% en un periodo de treinta años”.

Incluso en áreas protegidas, los osos son vulnerables a sufrir la destrucción de su hábitat y a ser víctimas de la caza furtiva: “El desarrollo de carreteras y el avance de la agricultura son particularmente dañinos porque disminuyen y fragmentan su hábitat. La creciente minería y extracción de petróleo son amenazas adicionales para esta especie”, advierte la publicación.

“El oso andino es un mamífero muy carismático, inteligente y hábil”, asegura Heinz Plenge, fotógrafo de la naturaleza y principal impulsor de la Reserva Ecológica de Chaparrí, en Lambayeque, que alberga la población más densa de osos andinos de Sudamérica, con cuarenta individuos registrados en 10 km. “Además de haberse adaptado a más hábitats que cualquier otra especie de oso, ha evolucionado hasta volverse principalmente vegetariano, por lo que no representa ningún peligro para las poblaciones humanas que viven cerca. Es un animal muy especial”, asegura Plenge.

Es debido a esto que WWF Perú está gestionando la primera etapa de un proyecto de conservación que se implementará a partir de junio de este año. Esta primera fase se llevará a cabo en la zona de amortiguamiento del Santuario Nacional de Tabaconas Namballe, en Cajamarca, que fue creado justamente para proteger, entre otras especies, al oso andino.

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