Unos niveles más altos de ácido fólico durante el embarazo podrían reducir el riesgo de hipertensión en los niños si las madres tienen factores de riesgo de enfermedad cardiaca, sugiere un nuevo estudio.

“Nuestro estudio amplía las evidencias de los orígenes de la hipertensión al inicio de la vida”, comentó la autora principal para la correspondencia, la Dra. Xiaobin Wang, pediatra en la Universidad de Boston.

El estudio aparece en la revista American Journal of Hypertension. “Nuestros hallazgos plantean la posibilidad de que la evaluación temprana del riesgo y la intervención antes de la concepción y durante el embarazo podrían conducir a nuevas formas de prevenir la hipertensión y sus consecuencias a lo largo de la vida y a través de las generaciones”, señaló Wang en un comunicado de prensa de la revista.

Ella y sus colaboradores de investigación observaron datos de casi 1,300 parejas de madres e hijos desde el nacimiento en el Centro Médico de Boston.

Los investigadores deseaban ver si los niveles de ácido fólico y los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca de una mujer (incluyendo la hipertensión, la diabetes y la obesidad) durante el embarazo tenían un impacto individual y conjunto en la presión arterial de un niño.

Casi un 29 por ciento de los niños tenían una presión arterial sistólica elevada entre los 3 y los 9 años. La presión arterial sistólica es el número superior en una medida de la presión arterial.

Esos niños también eran más propensos a tener un peso más bajo al nacer, una edad gestacional más baja y un índice de masa corporal (IMC, un estimado de la grasa corporal basado en la estatura y el peso) más alto.

Unos niveles más altos de ácido fólico durante el embarazo se asociaron con un riesgo un 40 por ciento más bajo de hipertensión entre los hijos de las madres con factores de riesgo de la enfermedad cardiaca.

Pero los niveles de ácido fólico de la madre por sí solos no se vincularon con la presión arterial del niño.

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